Dirigirá mañana al equipo ante San Martín, en San Juan, pero su situación sigue condicionada a una reacción en el corto plazo; el pensamiento del técnico y de los dirigentes

 

 
Rodolfo Arruabarrena será el entrenador de Boca mañana en San Juan, cuando Boca visite a San Martín desde las 21.15, por la 3a fecha del Torneo Transición. El fin de ciclo se extiende. Por eso, por ahora, el Vasco sigue. La noticia parece ser la no noticia, aunque es evidente que algo cambió del jueves pasado a hoy. Porque si entonces, tras el categórico 0-4 frente a San Lorenzo por la Supercopa Argentina, el entrenador había conseguido una última chance para intentar revertir el mal momento del equipo, ¿por qué la dirigencia no lo echó después del magro 0-1 ante Atlético Tucumán?

Se da una situación cruzada. En una conversación entre el DT y Daniel Angelici, el entrenador expresó que se siente con ánimo y fuerzas para seguir al frente de un conjunto que no reacciona, pero también le dio la libertad de que -si así lo considera- le rescinda el contrato. A la inversa, el principal dirigente xeneize le dio a entender que si todavía se siente con ganas de procurar la remontada, siguiera adelante. Pero la incomodidad de ambos lados se mantiene. La sensación es de que ninguno de los dos quiere tomar la decisión, sabiendo los riesgos que eso implica. De un lado, una cosa es renunciar y otra muy distinta es ser despedido; y del otro, quieren evitar a toda costa el costo político de desprenderse de un ídolo, como ya sucedió con Carlos Bianchi y con Juan Román Riquelme. Sobre todo, además, cuando el apoyo en Córdoba antes de disputar la Supercopa fue tan fuerte por parte de Angelici.

La agonía, entonces, se prolonga. Por un partido. Quizás dos. Incluso los resultados pueden permitirle a Arruabarrena viajar a Cali, para el debut por la Copa Libertadores, que tanto obsesiona al mundo xeneize. Pero todo estará atado al resultado y al rendimiento del equipo.

Poco antes de que comenzara la práctica de ayer, matutina, hubo una charla del dirigente Juan Carlos Crespi (responsable del Departamento de Fútbol) con varios integrantes del cuerpo técnico. De esa breve reunión, que se produjo en un costado de la cancha principal del predio, no formó parte el DT. El Vasco sí apareció en escena unos minutos después, para conducir el trabajo regenerativo habitual de cada lunes, del cual formaron parte los futbolistas que ayer no jugaron contra Atlético Tucumán.

Tras un desayuno programado, el plantel respaldó una vez más a su entrenador ante la presión de la mayoría de la comisión directiva, que le quitó el apoyo. Pero Arruabarrena necesita que esto se plasme en el campo de juego. De otro modo, la situación será irreversible. En otro encuentro con los referentes (Agustín Orion, Daniel Díaz, Fernando Gago y Carlos Tevez) el DT planteó que si había algo para reprocharle, ése era el momento para decirlo. La respuesta fue que no había cuestionamientos. Como muestra, Daniel Osvaldo pidió jugar infiltrado en San Juan, a pesar de estar fracturado.

¿Por qué sigue entonces Arruabarrena? Porque se siente convencido de revertir la situación y porque no es él quien tomará la decisión de terminar un vínculo que se renovó hace dos meses y que vence a mediados de 2017. La dirigencia, además, tomó nota del apoyo que les dieron los hinchas a los jugadores y al cuerpo técnico en la Bombonera, con aliento constante y sin reproches, más allá de algún silbido aislado con el 0-1 consumado. Tal vez Angelici juegue con el desgaste que pueda generar una acumulación de resultados negativos que rompan ese cariño entre unos y otros. Algo que hoy parece lejano.

Se dio otra situación. En medio de esta crisis, Angelici decidió viajar a Paraguay para reunirse con el presidente de ese país, Horacio Cartés, por cuestiones relacionadas con negocios personales lejanos al fútbol. En medio de tanta desprolijidad, un despido telefónico habría sido demasiado?

Es probable que la lista de partidos que se le encadenan a Boca en las próximas semanas tampoco les den margen a los que conducen el club para dar el volantazo. Serán seis encuentros casi sin respiro, a razón de uno cada tres días. Tras la visita a San Juan, el club de la Ribera recibirá a Newell’s en la Bombonera, el próximo sábado. Luego viajará a Colombia para debutar el miércoles 24 por la Copa Libertadores frente a Deportivo Cali. Tras ello, habrá dos duelos con Racing (por la liga el domingo 28 y por la Copa el 3 de marzo). Por último llegará el superclásico, en el Monumental, el 6 de marzo. El calendario también juega su partido en la crisis.

La novedad es que (por ahora) Arruabarrena seguirá siendo el técnico. Una no noticia que, en el Boca actual, es toda una noticia.

La cámara indiscreta en casa amarilla
Boca denunció en la comisaría 24 que, ayer a la mañana, un dron que pertenecía a un medio periodístico se infiltró para espiar desde fuera la práctica que el plantel efectuaba a puertas cerradas para la prensa en el complejo Pedro Pompilio. El aparato fue retirado.