Los IES en la mira de Calsina


Desde la llagada de Rodolfo Tecchi al Ministerio de Educación, durante la gobernación de Eduardo Fellner, los Institutos de Educación Superior se fueron convirtiendo de a poco en cotos políticos, no solo de la administración provincial sino también de un sector del CEDEMS, fundamentalmente de la porción cuyo mandamás es Iván Mendoza.

 

 

 
Cada una de estas instituciones se fueron degradando en su calidad institucional, sus pasillos comenzaron a llenarse de auxiliares administrativos y las compulsas para elegir las autoridades, se fueron tiñendo de partidismo y disputas intestinas que solo beneficiaban a los bendecidos del CEDEMS.

Fue así como cada elección interna indefectiblemente caía en manos de la justicia fellnerista, el fraude y las irregularidades eran moneda corriente, cada elección se convertía en un verdadero oprobio a los docentes que osaban tener un pensamiento distinto a los mandatos de Mendoza y Tecchi.

Esto se profundizó de manera exponencial durante la gestión de la procesada Florencia Gelmetti, ya que su antecesor ejercía una suerte de liderazgo político en el CEDEMS, mientras que Gelmetti simplemente se limitaba a firmar cualquier requerimiento del devaluado y sospechado gremio de nivel medio y superior.

Un caso más que palpable es el IES 4, donde las elecciones que consagraron a Azucena Montoya en el rectorado están al día de hoy judicializadas, habida cuenta que las irregularidades cometidas en la contienda rozaron lo escandaloso.

La sede de Teatro se convirtió desde hace un largo tiempo en una verdadera caja de resonancia de lo que ocurre en el rectorado de la Juantita Stevens, fue justamente en Teatro donde circulo por primera vez el listado de familiares y amigos, que entraron por la ventana como auxiliares al IES, dejando al desnudo el nepotismo en su máxima expresión.

Para los alumnos del IES 4, esto no hubiera sido posible sin la invalorable colaboración del elenco estable de Montoya, Horacio Orellana, Flores Santiago y Rita Quiroz, personajes que a la postre son incondicionales soldados de Iván Mendoza.

Al despacho de la Ministra de Educación, Isolda Calsina, llegaron infinidad de notas requiriendo a la cartera que ponga punto final a la ignominiosa situación por la que atraviesan los distintos IES de la provincia, ya que lo que ocurre en el 4 es replicable a todos y cada uno en todo el territorio provincial.

El primer aspecto abordado por Calsina es abrir una instancia de evaluación para nueve tecnicaturas de San Salvador de Jujuy, La Quiaca y Libertador General San Martín, que no presentaron en tiempo y en forma los requisitos correspondientes ante la Dirección de Educación Superior.

Estas evaluaciones no se tratan de un trámite burocrático o de un problema administrativo, sino de un aspecto esencial de la responsabilidad de cualquier institución educativa que pretenda implementar carreras.

En estos casos no se han fundamentado las propuestas y este es un requisito primordial para poder ponderar la salida laboral de la carrera, es decir, si es acorde con el perfil productivo de la Provincia que para esta administración es una prioridad.

Sin embargo, fuentes confiables y ligadas al despacho ministerial, confiaron a Jujuy al Momento que esta no es la única razón que llevó a Calsina a poner la mira sobre los IES, que su interés esta entre otras cosas la de garantizar que los gobiernos autónomos de las instituciones realmente representen el sentir de la comunidad educativa, sin injerencias del gobierno, partidos políticos o el propio CEDEMS.

Estas decisiones pusieron en jaque a los mandamases de los IES que ahora deberán poner en orden la administración de la institución.

A la hora de patear algunos callos, Calsina parece ser una experta, a punto tal que resolvió que cada docente vuelve a su lugar de origen, terminar con prolongadas licencias injustificadas y antojadizas.

Esta determinación también generó, a decir de los estudiantes de Teatro, un cimbronazo en el IES 4, ya que Rita Quiroz, que pasó a la fama luego de prohibir a un profesor a hablar que quechua, debió suspender su licencia como supervisora en La Quiaca y volver a la localidad puneña a justificar el cobro de los beneficios que otorga trabajar en lugares inhóspitos.

Dicen lo alumnos fisgones que Montoya, Orellana y Flores Santiago se vieron en el apremio de «arreglar» a como de lugar los horarios de Quiroz, que tiene bajo su responsabilidad la cátedra de Residencia.

Al parecer habrían podido acomodar las dos horas que tiene frente al aula, pero no existe ninguna posibilidad de ordenar las 10 horas cátedras semanales que debe cumplir acompañando al alumno en las prácticas.

A decir de los alumnos, el IES está tratando de solucionar esta situación respondiendo únicamente a las necesidades de Quiróz y los compromisos del rectorado, pero perjudicando de manera directa a los alumnos que verán sustancialmente degradada su curso de Residencia.

Esta situación también llegó al despacho de Calsina, que desde hace un tiempo puso la lupa sobre los IES en general y el 4 en particular.

La mesa chica de la cartera educativa esta en el momento de acopiar información y documentación, sin que se descarte la presencia de veedores en cada uno de los institutos de formación.

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