Obama, Macri y tres palabras clave que dominarán la agenda de anuncios


En una visita histórica, los empresarios argentinos están ansiosos por conocer las nuevas oportunidades que se abren en materia de ventas hacia el mercado más importante a nivel mundial. Pero también habrá otro tipo de novedades, vinculadas con el intercambio de información y una mayor cooperación

 

 

 

 

Las relaciones exteriores de la Argentina inician hoy una nueva etapa de realineamiento con las potencias occidentales, luego de la tensión que caracterizaron a los años de gestión kirchnerista.

La visita del presidente estadounidense, Barack Obama, es el hito fundacional de ese nuevo período.

«Es relevante el darse cuenta de que en un tiempo tan corto se incluyera este viaje en la agenda de Obama, que está planificada siempre con mucha antelación. Es muy sorprendente que este viaje haya ocurrido», destacó la canciller, Susana Malcorra.

«El aspecto político de ese gesto es importante, porque eso es precursor de las otras cosas. Desde el punto de vista de los resultados, nuestro objetivo es que esto se traslade a una confianza en lo económico», completó.

Precisamente, fue ella quien recibió al Presidente al pie del Air Force One, saludó a su mujer Michelle, a sus hijas Malia y Sasha y a su suegra, Marian.
Junto con la familia arribó una nutrida comitiva de 400 empresarios, legisladores y periodistas.

Los Obama pasaron la noche en el histórico Palacio Bosch, una imponente propiedad de la Embajada norteamericana sobre la Avenida Libertador.

La agenda del jefe de Estado en Buenos Aires será maratónica y fue planificada entre la Casa Blanca y la Embajada en Buenos Aires.

La Plaza de Mayo quedó preparada para la visita. Como cada vez que un mandatario extranjero llega al país en carácter oficial, la reja que protege la casa de Gobierno fue decorada con banderas norteamericanas.

Mientras Obama esté en la zona, los autos no podrán circular en el perímetro delimitado por las avenidas Paseo Colón, Leandro N. Alem, parte de Eduardo Madero, y las calles Lavalle, Florida y Perú, y Alsina.

Las estaciones de subte también estarán cerradas. Sin la acreditación tramitada ante la Cancillería, será imposible ingresar a la Casa Rosada ya que habrá varias capas de control.

El imponente operativo de seguridad que se montará – del que participarán fuerzas nacionales aunque en un rol secundario- incluye vigilancia aérea: cuatro helicópteros Black Hawk del Servicio Secreto.

En todos los puntos de visita la custodia no sólo se encargará del primer anillo de seguridad -el área más cercana a su presidente- sino también del segundo anillo, dispuesto en el interior de los edificios.

Las fuerzas especiales de la Policía Federal y la Gendarmería ocuparán el tercer perímetro, con el que se busca resguardar los sectores externos.

Serán unos 2.500 efectivos los que estarán afectados al operativo que se sumarán a los 500 custodios norteamericanos altamente entrenados.
Un día «movidito» en Buenos Aires
En momentos en que circule la limusina presidencial quedará cerrado el tránsito en cada avenida por la que pase el vehículo.

El macrocentro se verá muy alterado con cierres de calles y restricciones de movimiento durante todo el día.

Alrededor de las 10,30, Obama llegará a la Casa Rosada a bordo de «La Bestia», como se apoda al Cadillac DTS blindado que, en los últimos días, fue visto por los porteños transitando las calles de Buenos Aires.

Ambos mandatarios mantendrán una reunión bilateral en el despacho presidencial, en el primer piso. Minutos después, el encuentro se ampliará a los ministros para la firma de convenios de cooperación.

Pasado el mediodía, ante periodistas americanos y argentinos, Macri y Obama darán una conferencia de prensa conjunta en el Salón Blanco. Es el más grande la Casa Rosada, el mismo que Cristina Kirchner había relegado durante su mandato.

Mientras tanto, Michelle Obama disertará ante estudiantes de escuelas primarias en el Centro Metropolitano de Diseño en Barracas, actividad similar a la que desarrollara en La Habana.
Anuncios clave
Tres palabras formarán parte central de los anuncios de los jefes de Estado: comercio, información y cooperación.

En relación con el primer punto (comercio) -tal como diera cuenta iProfesional- se buscará profundizar los envíos desde la Argentina de una diversidad de productos, como ser carnes, cítricos y hasta autopartes, entre otros.

También, «se abren interesantes oportunidades para generar empleos orientados a la exportación de servicios en un amplio espectro de sectores, que van más allá de los call center, como pueden ser los vinculados a la arquitectura o hasta análisis clínicos», adelantó a este medio Daniela Martin, directora de Gestión de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en la Argentina (AmCham).

En cuanto al segundo punto (información), ambos mandatarios quieren mejorar los sistemas actuales y el intercambio para combatir el terrorismo, el narcotráfico y la corrupción.

En este sentido, se acaba de firmar un convenio entre la UIF argentina (Unidad de Información Financiera) y la Fincen (Financial Crimes Enforcement Network) para intercambiar información de inteligencia financiera para combatir los aspectos mencionados junto con el lavado de dinero.

En cuanto al tercer punto (cooperación), organismos como la DEA (Drug Enforcement Administration) brindará apoyo, capacitación y datos confidenciales a personal de seguridad argentino designado por el Gobierno.

Además de la lucha contra el terrorismo, se firmarán acuerdos de cooperación vinculados con el cambio climático, energías renovables y la no proliferación nuclear.

El potencial de las energías renovables en la Argentina, principalmente la solar, eólica e hidroeléctrica «es sumamente importante», destacó la directiva de AmCham, quien adelantó que -como parte del impulso generado por la visita de Obama- «ya se han recibido al menos diez consultas de grandes empresas estadounidenses interesadas en invertir en el país».

«Si bien el foco en una primera instancia está puesto en que se concreten inversiones ya decididas pero demoradas, una vez que esto se consolide el paso siguiente será el crecimiento de los flujos de comercio, que será directamente proporcional al nivel de desembolsos. Habrá nuevas oportunidades para que las firmas argentinas vuelvan al mercado americano», completó Martin.

Día largo y ajetreado
Alrededor de las 14, Obama se dirigirá desde la Casa Rosada hasta la Catedral de Buenos Aires, en el otro extremo de la Plaza de Mayo. Ahí, dejará una ofrenda floral en homenaje al libertador General José de San Martín, un gesto habitual en el protocolo de los mandatarios que visitan el país.
Dos horas después -a las 16- encabezará un encuentro en el centro cultural La Usina del Arte, en La Boca.

Si bien fue anunciado como «un diálogo con emprendedores», será una reunión más informal con periodistas, artistas, intelectuales y referentes de distintas áreas profesionales.

En los últimos días, los convocados recibieron invitaciones personales: el papel sellado indica que las medidas de seguridad serán similares a las de un aeropuerto y se les pide no llevar bolsos, objetos ni líquidos.

En este contexto, el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, lo nombrará huésped de honor de la ciudad.

Por su parte, los empresarios se darán cita en un evento organizado por la AmCham en el predio de la Sociedad Rural en Palermo.

El marco de apertura estará a cargo del presidente de la entidad, Juan Vaquer. También disertarán, en diferentes paneles, el ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat Gay, y el de Transporte, Guillermo Dietrich.

Asistirán al convite los gobernadores Juan Manuel Urtubey (Salta), Juan Schiaretti (Córdoba), Omar Gutiérrez (Neuquén), Miguel Lifschitz (santa Fe), el ministro de Energía, Juan José Aranguren y el titular de la cartera de Producción, Francisco Cabrera.

«Será un encuentro puramente enfocado en los negocios, donde habrá interacción entre el ámbito público y privado y en el que se van a debatir y analizar oportunidades de inversión en la Argentina, con el foco puesto en la innovación, en las energías renovables y en la infraestructura», confirmó la directora de Gestión de la AmCham.

Sectores de izquierda se movilizarán hacia la Rural en repudio por la presencia del presidente estadounidense.
Cena de despedida
A la noche, la familia Obama asistirá a la Cena de Honor que le ofrecerá Macri con 400 invitados, en el Centro Cultural Kirchner, el ex edificio del Correo Central.

Participarán legisladores, gobernadores y figuras del espectáculo. En las listas hay contados dirigentes kirchneristas.

Desde su cuenta de Snapchat, el Presidente mostró cómo ponen a punto el edificio para convertirlo en un inmenso salón, con azucenas y rosas blancas que decorarán las mesas y los espacios VIP pensados para la comitiva.

El menú será de los chefs Tommy Perlberger y Josie Bridge, de Eat Catering, y se servirá vino malbec de la bodega Catena Zapata.

Tema sensible
El jueves 24 por la mañana, al cumplirse 40 años del último golpe militar de 1976, Macri y Obama homenajearán a las víctimas de la dictadura militar en el Parque de la Memoria de Costanera Norte.

La visita será horas después de que el presidente de los Estados Unidos anuncie de manera oficial algo que la Casa Blanca ya dejó trascender: que ordenará desclasificar documentos adicionales sobre la última dictadura.

Se espera la presencia de dirigentes de derechos humanos, si bien aún no está confirmada la asistencia de la titular de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto.

Una de las alternativas que se baraja es que el jefe de Estado haga referencia al rol de los funcionarios de su país en el golpe de 1976.

Por lo pronto, los organismos de derechos humanos que han sido invitados pusieron en duda su participación. Pese al acercamiento que ha querido mostrar Obama, varios integrantes resisten su presencia en el país y critican la fecha elegida.

«Lamento que Macri haya aceptado que vinieran mandatarios de Estados Unidos en días nuestros. Es inapropiado, una provocación», dijo Nora Cortiñas, de Madres de Plaza de Mayo.

En otro orden, le restó importancia a la desclasificación de los nuevos documentos de la dictadura: «Seguramente el Gobierno norteamericano va a mandar papeles con tachaduras».

La comitiva ya estaba anoticiada de la susceptibilidad que genera este tema en particular. De hecho, Gabriela Chojkier, la directora de Obama para Medios Hispanos aseguró que la Casa Blanca está muy atenta a la fecha en la que Obama visita el país.

En su contacto con medios locales, Chojkier aprovechó para marcar diferencias entre lo que ocurrió hasta ahora y el atractivo de lo que viene.

«La realidad es que en estos últimos años hubo una relación muy tensa con la Argentina. Con la nueva administración hay una oportunidad de acercamiento que es clave. Juntos podemos trabajar en muchos temas no sólo para el beneficio del pueblo argentino o del estadounidense sino para el del mundo entero», señaló.

Esto, sin dejar de lado algunos gustitos que quiere darse el mandatario estadounidense: «Obama y todo el staff han estado muy ansiosos de conocer Buenos Aires, comer un buen bife y tomar una copita de vino», concluyó.

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