¿Por qué caen las ventas de motos mientras que las de autos suben con fuerza?


Según informó la Asociación de Concesionarios, los patentamientos de 0Km están en recuperación y crecieron casi 5% en el primer cuatrimestre. En cambio, los motovehículos van en dirección contraria y en lo que va del año descendió casi un 6 por ciento

 

 

 

En plena caída del consumo y del nivel de actividad, los 0Km se han convertido en una extraña excepción que desafía al resto de las variables.
A contramano de los indicadores generales de la economía, que no paran de acumular números negativos, las ventas de autos se mostraron muy dinámicas en abril.

Según informó el lunes la Asociación de Concesionarios (ACARA), el mes pasado se comercializaron 59.550 vehículos, lo que implicó una expansión de casi 14% frente al mismo período de 2015, cuando se habían vendido menos de 52.400 unidades.

Así las cosas, en lo que va del año, los patentamientos suman cerca de 221.600 autos, lo que representa una interesante mejora de casi 5% respecto del primer cuatrimestre del período anterior.

La contracara de este dinamismo está dado por el negocio de las motos.
Según datos de la División Motovehículos de ACARA, en abril se patentaron cerca de 36.700 ‎unidades, lo que significó una baja interanual de más del 11%.

En tanto, si se considera el acumulado de los cuatro meses se llevan vendidas unas 151.170, lo que representa una caída de casi 6% respecto de igual período de 2015.

Las razones de un comportamiento antagónico

Frente a estos números, cabe la pregunta: ¿por qué mientras los patentamientos de autos están en plena fase de recuperación, los de motos se mueven en la dirección contraria?
Un factor decisivo, en el caso de los 0Km, es el impacto positivo que están teniendo las agresivas promociones, encaradas por las propias automotrices.

Dante Álvarez, presidente de ACARA, destacó que la clave de la buena performance de abril «estuvo en las diferentes promociones que varias fábricas han comenzado a realizar en algunos modelos”.
En efecto: en los últimos dos meses, tanto marcas generalistas como importadas, avanzaron con interesantes descuentos sobre el precio de lista, que en determinados casos llegaron a los $40.000.
En diálogo con iProfesional, Gonzalo Dalmasso, de la consultora Abeceb, sumó otra variable determinante: la recuperación de los stocks, luego de un año complicado en cuanto a la disponibilidad de vehículos y que obligó a los compradores a tener que esperar meses para poder hacerse de una unidad.
«Hay un impulso por el lado de la oferta muy importante. Esto está explicado básicamente por la crisis que está atravesando Brasil, que ahora está exportando un mayor volumen hacia la Argentina», afirmó el experto.

A raíz del desplome de la demanda en territorio brasileño, las filiales radicadas en ese país despachan más unidades hacia el mercado argentino con valores bonificados que las terminales luego traspasan a su red de concesionarios.

Pero hay un elemento extra que explica el crecimiento de ventas en abril: el «autopatentamiento».
¿Qué significa esto? Según explicó Dalmasso, las automotrices imponen metas mensuales de comercialización a las agencias. Si las cumplen, entonces los comercios acceden a un precio más barato, lo que les mejora la rentabilidad.

Frente a esta posibilidad, los concesionarios patentan autos aún no vendidos y luego los ofrecen con el trámite listo a sus potenciales clientes.

«En los últimos tres días de abril se pudo ver cómo los patentamientos experimentaron un fuerte salto. Esto estuvo explicado por las operaciones realizadas por las propias agencias», afirmó Dalmasso.

¿Por qué no suben las ventas de motos?

El negocio de las motos es un «termómetro» muy claro para medir la situación que atraviesa la clase media y media-baja.

Esto lo sabía muy bien la ex presidenta Cristina Kirchner: cada vez que quería resaltar la recuperación del poder adquisitivo de los sectores de menores recuros, solía apelar a la buena performance del mercado de motos.

Ante la imposibilidad de acceder a un auto, para muchas familias los vehículos de dos ruedas se convierten en el medio de locomoción más económico y fácil de mantener.
Sin embargo, cuando el poder de compra de la población se contrae en términos reales y el crédito se encarece, las ventas de motos tienden a contraerse de manera casi automática.
Y esto es lo que está ocurriendo justamente en estos momentos.

«Lo que sucede con este rubro es que la demanda depende mucho de los créditos personales a los que pueden acceder las personas de menos recursos. Estas entidades financieras suelen exigir menos requisitos, pero las tasas que cobran son muy elevadas, más en un contexto como el actual», detalló el analista de Abeceb.

«Si a esto se le suma que los valores de las motos aumentaron, esto derivó en que las cuotas en relación a los salarios se hayan encarecido en términos reales. En consecuencia, muchos no pueden pagarlas», afirmó Dalmasso.

Al analizar el ranking de los modelos más vendidos se observa que las motos de menor cilindrada son las que se vieron más afectadas.

El ciclomotor Gilera Smash, por ejemplo, que en el primer cuatrimestre del año pasado era líder en ventas, este año cayó al cuarto lugar, con un desplome del 21%.
Otro ciclomotor muy popular, como el Guerrero Trip, también viene mal de ventas en este 2016, con un bajón de casi 30%.

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