Cristina dijo que en Argentina hay hambre y empezó a hablar de su candidatura


 

Armó un acto en la sede de ATE y bajó un discurso político. La preocupación en el peronismo bonaerense.

 

 

Cristina Kirchner comenzó a moverse como candidata y reapareció con un acto en la sede porteña del gremio ATE, en donde hizo una suerte de autocrítica y envió un discurso de concordia hacia dentro del peronismo.

 

 

La ex presidenta se encargó este miércoles de instalar el tema de su posible candidatura a senadora por la provincia como suelen hacer los políticos: negándola, que es el primer paso de un operativo clamor que culmina con la “aceptación” de la candidatura.

“No me interesan los lugares, ya ocupé todos los lugares que podía aspirar. No me desvela ningún lugar, al contrario, lo que me desvela es poder ayudar a reconstruir una fuerza política que le devuelva a los argentinos, no solamente las esperanzas, sino que les devuelva otra vez la libertad», señaló la ex mandataria en el búnker de los estatales en Carlos Carlvo 1300.

En el bloque K en Diputados, los más cercanos a Cristina dan por hecho que va a ser candidata el año que viene.

Tan evidente fue el inicio de la campaña, que hoy la ex presidenta no llegó a la Capital a responder las causas de corrupción como venía haciendo desde el inicio del año, sino que bajó un discurso político tanto hacia los dirigentes del peronismo como a los votantes de Mauricio Macri.

«Busquen a todos y cada uno de los perjudicados y agredidos por una política que algunos creyeron, porque les mintieron. No tenemos que enojarnos con los que le creyeron, tenemos que enojarnos con nosotros mismos porque no supimos convencer a fondo a los que teníamos que convencer», aseguró Cristina, acaso pidiéndoles a sus militantes que salgan a buscar votos.

La ex mandataria le tiró flores a la CGT y las CTA e incluso ensayó una autocrítica: «Sé que venimos de peleas y discusiones que crean divisiones, creo que tenemos que tener la grandeza de superar todas las discusiones que pudieran haber habido en estos 12 años y medio de gobierno», admitió.

A su vez, pidió que «los dirigentes» se dediquen «a su verdadera función, que no es la de pelear o discutir con otros dirigentes para ver quién es más o quién es menos» sino que es «representar». En ese marco, enfatizó que el kirchnerismo debe aunar su reclamo en «la reapertura de las paritarias» para «volver a poner en vigencia el poder adquisitivo de los trabajadores».

«En la Argentina hoy hay hambre, porque creció la desocupación y porque la plata no alcanza; la reapertura de las paritarias; las tarifas no pueden aumentar más que los salarios; el tema de la inseguridad», advirtió.

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Preocupación

Mientras Cristina moviliza militantes y se muestra como candidata, en el peronismo bonaerense reina la preocupación porque la ex presidenta mide 30 puntos hasta en las encuestas que manejan en el Gobierno.

En el peronismo no kirchnerista creen que ese factor les limitará el margen de acción independiente del kirchnerismo, puesto que creen que el porcentaje que acumula Cristina -en el Conurbano supera los 40 puntos, según admiten en el Grupo Esmeralda- podría traccionarle un caudal de votos a la ex mandataria. De este modo los intendentes no tendrían otra opción que cerrar con Sergio Massa o quedar una vez más debajo del paraguas de la abogada platense.

En ese sentido, este mismo martes se dio una fuerte muestra de que un sector del peronismo bonaerense sigue con intenciones de ir atrás de Cristina, luego de que se conformara el Grupo Fénix.

El Fénix, una reminiscencia al ave que resurgió de entre las cenizas, agrupa a un importante núcleo de intendentes de partidos populosos como La Matanza, que no comulgan con el “dialoguismo” del Grupo Esmeralda de Martín Insaurralde y compañía.

El nuevo grupo lo conforman, hasta ahora, Verónica Magario (La Matanza), Ricardo Curuchet (Marcos Paz), Francisco Echarren (Castelli), Walter Festa (Moreno), Santiago Magiotti (Navarro), Leonardo Nardini (Malvinas Argentinas), Ariel Sujarchuk (Escobar) e Ignacio Ustarroz (Mercedes).

La foto que se sacaron hoy en Merlo estos jefes comunales surgió en la fiesta del salame quintero en Mercedes, luego de un trabajo político de Eduardo «Wado» de Pedro, hermano de crianza del intendente local Ustarroz. En el peronismo creen que se trata de un Grupo Oktubres II, como el que se creó el año pasado con la venia de Julio de Vido para esmerilar al bando de Insaurralde.  «Con la boleta de Cristina vamos a ganar», es el simple cálculo que hacen los Fénix.

 

 

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