Quieren resucitar al Uro, una especie de toro extinguido hace 400 años


 

El proyecto «Tauros» está haciendo cruces genéticos «hacia atrás» para revivir una especie que no existe más

 

El «renacimiento» del Uro, legendario antepasado de los toros y de todos los bovinos modernos extinguido hace cuatro siglos, parece estar cerca gracias a un proyecto científico basado en cruces genéticos «hacia atrás», coordinado por un equipo científico en Italia.

El proyecto «Tauros»  experimenta con cruzas de animales que poseen características muy similares a la especie extinta, al detectar a las razas más parecidas en su genética a la especie desaparecida, que podía medir dos metros y pesar una tonelada

La investigación será dada a conocer en la revista especializada Heredity

En «Tauros» contribuyen los científicos italianos Ferdinando Ciani y Donato Matassino, del Consorcio para la Experimentación, Divulgación y Aplicación de Biotécnicas Innovativas (ConSDABI) de Benevento, en Campania

Matassino es el coordinador del proyecto de carácter europeo que busca obtener «un animal similar genéticamente, en lo físico y en sus comportamientos con el Uro, para repoblar ambientes naturales de Europa central y del norte, con el objetivo de reconstruir antiguos equilibrios alterados por el hombre»

El Uro (Bos primigenius primigenius) mantenía en armonía su ambiente y los recursos alimentarios de las pasturas porque al pisotear el suelo impedía el crecimiento de arbustos

En el ámbito del proyecto «Tauros» ya nacieron 300 bovinos, cien de los cuales fueron liberados en áreas controladas de Hungría.Para obtener ejemplares cada vez más parecidos al original, que era el mamífero más grande del continente europeo detrás del también extinguido mamut, los investigadores analizaron el Adn en 38 razas bovinas y lo confrontaron con el mapa genético extraído de huesos de Uro
Los resultados indican que «las razas italianas Maremmana primitiva, Podolica (BovGrai), Chianina y la balcánica Busha son las más similares genéticamente» y el próximo paso serán las cruzas recesivas, explicó Matassino
Tras la muerte del último ejemplar de Uro, documentada en 1627 en Polonia, se realizaron muchas tentativas para «resucitarlo», pues se trataba de un animal legendario, imponente y con cuernos amenazantes de casi metro y medio de extensión
Hasta el dictador nazi Adolfo Hitler tuvo un proyecto específico para obtener un bovino de aspecto parecido y que fuera muy agresivo, que le confío a los hermanos Lutz y Heinz Heck

 

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