PERTURBADOR

 

Un perturbador hallazgo se realizó en las últimas horas en una ciudad costera peruana, ubicada a unos setecientos kilómetros al norte de Lima

 

 

Un nuevo hallazgo sorprendió a los arqueólogos que trabajan en Perú, ya que apareció otro inmenso centro de sacrificios. En el lugar se mataban niños, ofrecidos a los dioses. El nuevo sitio está ubicado en Trujillo.

Un grupo de arqueólogos descubrió los restos de medio centenar de niños ofrecidos en un ritual de la cultura precolombina chimú, en la costa norte de Perú, cerca de donde fueron hallados hace poco tiempo los vestigios del más grande sacrificio de niños del mundo. “Hasta el momento hemos hallado los restos de 56 niños que fueron sacrificados por la cultura chimú”, dijo a la AFP el arqueólogo Gabriel Prieto. El nuevo sitio de sacrificio masivo de niños fue descubierto en el sector Pampa La Cruz en Huanchaco, un municipio costero de Trujillo, la tercera ciudad de Perú, 700 km al norte de Lima.

 

 

“Ahora con mayor argumento se confirma que tenemos el sacrificio de niños más grande del mundo. Tranquilamente en este nuevo sitio podemos doblar el número de restos que encontramos en Huanchaquito” con anterioridad, indicó Prieto, tras destacar que el trabajo en el nuevo sitio arqueológico recién comienza.

Prieto explicó que los restos de los 56 niños, de entre 6 y 14 años, fueron hallados a principios de mayo envueltos en telas de algodón como mortajas frente al mar, a un kilómetro al norte de Huanchaquito. “Lo interesante del tema es que han sido sacrificados con un corte en el esternón y muestran las costillas abiertas igual que en Huanchaquito”, comentó el arqueólogo de la Universidad Nacional de Trujillo.

“Se refuerza que Huanchaco fue un lugar donde se hicieron sacrificios masivos de niños durante la cultura chimú”, agregó.

Pruebas de radiocarbono

En Huanchaquito habían sido hallados los restos de 140 niños y 200 llamas ofrecidos en ritual, según informó a fines de abril la revista National Geographic.  Estas excavaciones se remontan a 2011, cuando fueron descubiertos los restos de 42 niños y 76 llamas en un templo de 3.500 años de antigüedad, según el informe.

Este primer hallazgo, que obligó a revisar la historia de sacrificios humanos, ocurrió en un acantilado sobre el océano Pacífico en esa misma zona. “Para cuando finalizaron las excavaciones en 2016, se habían descubierto en el sitio más de 140 restos de niños y 200 llamas jóvenes”, resaltó National Geographic.

La revista indicó que pruebas con radiocarbono a sogas y textiles fecharon los objetos hallados en las tumbas entre los años 1400 y 1450, alrededor de un siglo antes de que el conquistador español Francisco Pizarro llegara a Perú (1532).  El lugar de estos sacrificios es conocido como Huanchaquito-Las Llamas y se ubica a unos 300 metros sobre el nivel del mar en medio de un complejo de viviendas residenciales en expansión de Huanchaco.

Conquistados por los incas

National Geographic destacó en abril que “hasta ahora, el más grande del cual se cuenta con evidencia es el sacrificio y entierro de forma ritual de 42 niños en el Templo Mayor en la capital azteca de Tenochtitlán (actualmente, Ciudad de México)”. El antropólogo John Verano, de la estadounidense Tulane University, y su equipo de investigación analizan los nuevos hallazgos.

El proyecto se puso en marcha gracias al apoyo de National Geographic, la Universidad Nacional de Trujillo y la municipalidad de Huanchaco. La civilización chimú se extendió a lo largo de la costa peruana hasta el actual Ecuador. Hacia el año 1475 desapareció al ser conquistada por el imperio inca.