A pesar de las diversas oportunidades en que Macri aseguró que ya no habría más aumentos hasta 2019 y de la expulsión de Aranguren, la verdad es que, al menos, hay cuatro servicios y productos de consumo indispensable para la movilidad que ya tienen subas aprobadas por el Ejecutivo. Mirá de cuáles se trata y cuánto podrían escalar.

 

 

En un contexto de fuerte inflación en el que el estimado para todo el año oscila entre 27 y 30% y a pesar de las continuas oportunidades en que el presidente Mauricio Macri asegurara que ya no habría más tarifazos hasta 2019, la verdad es que sí los habrá y fue el propio Gobierno el que los autorizó. Y ni la salida de Juan José Aranguren del Ministerio de Energía, como era de esperarse, modificó el esquema propuesto.

Con un junio que deja el número de inflación tal vez más alto del año y con Javier Iguacel, el nuevo encargado de gatillar los rechazados tarifazos, ya sentado en su cargo, el segundo semestre traerá, al menos, cuatro nuevos incrementos: combustibles, prepagas, gas y luz, según estimaron el Gobierno y las empresas de dichos rubros, tienen sus subas confirmadas.

NAFTAS
El primer aumento en confirmarse y materializarse fue el de los combustibles, cuando ya este domingo la petrolera estatal YPF anunció una suba del 5% en las naftas y el gasoil. Se trata de un alza superior al 3% que las petroleras habían acordado subir tanto en junio y julio y que eleva la suba acumulada en el año hasta el 18%.

En el caso de Shell, la petrolera que dirigió el exministro de Energía Aranguren, anunciaron incrementos del 9% en su nafta súper (representa el 65% del negocio local de la firma) y de entre 11% y 12% en la nafta y el diésel premium. Además, desde la compañía afirmaron que prevén otros incrementos en el futuro para cerrar la ecuación económica, según consignó La Nación.

Esto va en línea con el pedido, tras el anuncio de Iguacel de que liberará el precio del petróleo, de las empresas del sector de que el Gobierno fije un sendero concreto de precios de los combustibles hasta que se complete ese proceso de liberación.

Iguacel determinó días atrás poner fin al acuerdo que Aranguren había cerrado con el sector para ponerle un techo al precio del barril de petróleo (66 dólares en junio, 67 en julio y 68 en agosto) y establecer un esquema de suba de las naftas de 3% por mes hasta diciembre. Esto, con la suba impulsada por YPF y la continuidad que le dio Shell, quedó enterrado.

Por ahora, el Gobierno no está respondiendo concretamente al pedido de las petroleras y todavía no define una línea clara para que acomoden los precios. La idea parece ser que YPF -que controla el 55% del mercado- marque la pauta de los aumentos, sabiendo que el resto de las petroleras se suele mover al ritmo de la estatal. Eso fue lo que sucedió este fin de semana e implicaría una especie de intervención oficial encubierta o sistema de libertad vigilada del mercado de combustibles.

PREPAGAS
Por otro lado, en la última semana de junio el Gobierno autorizó a las prepagas a subir sus cuotas hasta un 7,5% desde el inicio de agosto. Desde el Ministerio de Salud apuntaron al aumento por “variaciones de la estructura de costos de las empresas”. De este modo, las compañías de medicina acumularían un incremento del 19% en los primeros ocho meses del 2018, lo cual supera la inflación acumulada durante el mismo período.

 

LUZ Y GAS

 

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Finalmente, el flamante ministro de Energía reconoció ni bien juró ante Macri y luego en una entrevista que habrá una revisión en las tarifas de gas y luz en la segunda parte del año, probablemente en octubre. Los porcentajes, en este caso, aún no se conocen.