El Gobierno enfrenta un ‘doble supermartes’ con vencimientos por $529.320 millones en LEBAC, la segunda más alta hasta ahora, y casi el 50% del stock, y el INDEC difundirá la inflación de junio, que sería la más alta del año.

 

 

 

El Gobierno enfrenta un “doble supermartes” con vencimientos por $529.320 millones en LEBAC, la segunda más alta hasta ahora, y casi el 50% del stock, y el INDEC difundirá la inflación de junio, que sería la más alta del año. Asimismo, tras la jornada financiera, el Banco Central brindó la precisión sobre a cuánto asciende el monto de las letras que vence este martes.

Los analistas del mercado esperan que el vencimiento de Lebac no será renovado en su totalidad y que el Banco Central deberá convalidar las altas tasas que tiene estos instrumentos. Por su parte, la inflación que se espera que difunda el INDEC, estaría en el 3,5% ó 4%, y alcanzaría en el primer semestre al 15%, la proyección que realizó el gobierno para todo el año, hasta que debió dejarla de lado en medio de la corrida cambiaria.

En la administración del presidente Mauricio Macri se esperan con preocupación los resultados de este martes por su repercusión en el panorama económico futuro. En tanto, en junio últimoel Banco Central había renovado sólo el 60%(unos $ 308.473 millones) de un vencimiento de LEBAC por $514.779 millones, pese a subir la tasa a un récord de 47% anual para el plazo más corto.

 

 

El BCRA viene tratando de aplanar la curva de rendimientos para convencer a los inversores de migrar hacia LEBAC de mayor plazo. Las tasas de las letras a junio en el mercado secundario cerraron el viernes último en 40%, mientras el retorno de los títulos que vencen en octubre alcanzó el 38,75. El dato de inflación podría llegar al nivel más alto de los últimos dos años, en un contexto en el que el alza de precios se encamina a cerrar el año con un piso del 30%.

La suba más alta había sido en abril del 2016, con 6,5%, y le sigue un 4,2% en junio de ese mismo año. A fin de año el Gobierno deberá lograr un alza de precios inferior a ese techo para poder cumplir con sus compromisos frente al FMI, para poder recibir las partidas de crédito que todavía faltan ser desembolsados. La estimación del Gobierno, que figura en el acuerdo con el FMI, espera una inflación de entre 25% y 32% para este año.

La suba de precios de junio se vio acelerada especialmente por el traspaso a precios de la devaluación en alimentos y bebidas. En el segundo semestre del año quedan pendientes actualizaciones tarifarias en el transporte y los servicios públicos, y el resto de la devaluación que todavía no pasó a precios, más el incremento de combustibles, en medio de una economía con menor actividad y baja en la demanda del consumo.