Banqueros siguen mirando la tasa de Lebac en el mercado secundario, que está en 47,5% para la licitación de la semana que viene. ¿Quiénes deciden ahora?

 

 

 

Luis Caputo y los miembros del Comité de Política Monetaria se reunirán este martes para decidir el rumbo de las tasas de referencia en la Argentina. El cónclave, que ahora se hace una vez al mes, ya perdió parte importante de la relevancia que antes tenía para los agentes económicos.

El mercado ya no mira dónde Caputo clavará los “pases”, actualmente inamovibles en 40%, sino en las tasas de las Lebac en el mercado secundario, el verdadero termómetro del costo del dinero para la economía.

“Lo que importa de la reunión por las tasas es el view del banco acerca de cómo sigue la inflación y las potenciales medidas que puedan tomar. Ya que es una administración mucho menos mediática que la de Sturzenegger. Para entender cómo piensan hay que poner más detalle al comunicado que al nivel de tasa que, se estima, se mantendrá en 40%”, explicaba un banquero privado.
No se esperan sobresaltos con el anuncio. El consenso de los inversores así lo manifestó en el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que publicó el Central la semana pasada.

Según dicha encuesta, se prevé que la tasa de referencia se mantenga en 40% durante agosto y que

 

 

“La tasa de pases ha quedado un poco en desuso. La que orienta expectativas y opera realmente es la de Lebacs en el mercado secundario que se corrobora luego el día de las licitaciones”, señaló el socio de Estudio Alpha, Hernán del Villar.

Actualmente, las tasas de las Letras en el mercado secundario están muy por encima de los pases. Por eso, y hasta que el Central no juegue para inducir una reducción mayor de esos instrumentos, es poco probable la economía se entere que el costo del dinero bajó.

El cierre de las Lebac del lunes mostró estos rendimientos: a nueve días, es decir, cuando se produzca el vencimiento de letras por $534.000 millones, está en 47,65%; mientras que a 44 días quedó en 45%, para el instrumento a 72 días se operó en 43,75% y a 107 días quedó en 42,35%.

“Se encuentran igualmente muy por debajo del nivel del 53% que llegó a alcanzar a principios del mes pasado en una estrategia menos intervencionista para evitar el desenlace de una nueva corrida”, acota LCG en su informe, que recuerda que en la última semana de junio el dólar había escalado casi $2.

Matías Roig, director de Portfolio Personal, afirma que el Banco Central sigue vendiendo las Lebacs que vencen en septiembre en el orden el 45/47% y eso da la sensación que la entidad “quiere tener una certeza más profunda de que el panorama está realmente más tranquilo, antes de mover las tasas de interés fuerte”.

 

 

 

Por lo que entendemos, van a estar altas por un tiempito más. La realidad es que esperamos un dato elevado de inflación de julio. Si el Central se apura en disminuir las tasas o reducir la oferta de dólares, puede arriesgarse a tener un efecto rebote en el dólar”, agregó.

La curiosidad que tendrá esta reunión del Comité es que, finalmente, habrá quorum formal para que empiece a sesionar. Sucede que Caputo echó, tal como adelantó en exclusiva, a dos ex miembros del comité que respondían a Sturzenegger: quedaron afuera Mariano Flores Vidal (el gerente general) y Agustín Collazo (quien maneja la mesa de dinero).

Así, faltaban hombres para poder sesionar en serio y recién ahora el nuevo número uno del Central ocupó algunas de las sillas vacías. Igualmente redujo ese órgano decisor de seis miembros a cuatro. “Es un comité express”, señalan en la City.

El nuevo esquema de tasas estará integrado, además de Caputo, por el vicepresidente Gustavo Cañonero y el director Enrique Szewach. Además, según la agencia Bloomberg, sumaron a Mauro Alessandro, gerente principal de Estrategia y Comunicación de la Política Monetaria, como cuarta incorporación transitoria hasta que encuentren un economista jefe quien, en el organigrama actual, sería el miembro faltante para decidir el rumbo de las tasas.

Según la agencia internacional, precisamente la aparición de Alessandro (quien estaban con Sturzenegger y cuyo labor es básicamente ayudar a redactar el comunicado que sale a prensa) durará lo que tarden en conseguir el reemplazante de Andy Neumeyer, el ex economista jefe que salió cuando echaron al ahora ex presidente del BCRA.

 

 

En el mercado se habla, no obstante, de las dificultades que tiene la administración de Luis Caputo para reclutar economistas. “Tendría que ser el sueño del pibe llegar al Banco Central al que pocos quieren entrar”, señalaba un experimentado banquero con conocimiento de varios colegas suyos que rechazaron invitaciones a sumarse.

Ejemplos de esto sobran. Caputo tuvo que dejar a Flores Vidal en la gerencia, el alter ego de Sturzenegger, y a Collazo manejando la mesa; además de algunos directores como Paco Gismondi (otro ferviente defensor de la gestión pasada) y el abogado Horacio Liendo.

“Es raro que hayan dejado tanta gente de Sturzenegger. Cualquier nuevo presidente lo primero que se trae es su abogado para que lo asesore. Nadie vino sin un abogado al Central. Y Caputo deja al del anterior presidente. Es todo muy raro”, dicen observadores que recurrentemente están por los pasillos de Reconquista 266.

La sensación que tienen algunos en la City es que la gestión de Caputo tiene fecha de vencimiento. Emergente de la crisis y en modo “bombero” para apagar el incendio que había dejado Sturzenegger, el actual presidente del Central no se vería a largo plazo ocupando ese sillón.

“El es un trader, un tipo que juega al póker en el mercado y te hace ganar plata. No es un presidente de Banco Central”, describió un ex colega de Caputo en el Deutsche.

Además, sigue sin concretarse la llegada de Santiago Bausili, actual secretario de Finanzas, al directorio de la entidad. Tanto desde el Central como desde Hacienda decían que su nominación como número uno de Finanzas era “transitorio”. Ahora nadie se anima a repetirlo.

Quienes hablan con el ahora hombre encargado de conseguir el financiamiento al plan económico de Mauricio Macri (tarea que desarrollaba muy eficientemente Caputo) dicen que “Santiago no tiene intenciones de pasarse”.

“Está bien donde está. Haciendo lo que sabe hacer. ¿Para qué va a ir al Central? Caputo tampoco lo necesita tanto, ya tiene quien le cubra las espaldas con la incorporación de Pablo Quirno, ex Jefe de Gabinete de Finanzas”, comentaba un banquero que conoce de primera los entretelones.

Por lo pronto, el martes debutará la publicación de cómo votan cada uno de los miembros del consejo. Algo que en algún momento había sondeado Sturzenegger pero que quedó en el olvido. No serán las “minutas” de la Reserva Federal donde se transcriben las discusiones de los economistas acerca de los distintos temas, pero sí se verá cómo votan este nuevo consejo de política monetaria reducido.

 

 

 

Fuente: iprofesional.com