“CUADERNOS DE LA CORRUPCIÓN”

 

El exsecretario de Obras Públicas firmó un acuerdo con el fiscal Carlos Stornelli. Se espera que el juez Claudio Bonadio lo homologue.

 

 

 

José López, el exsecretario de Obras Públicas del ministro de Planificación kirchnerista que se hizo conocido por “revolear” bolsos con 9 millones de dólares en el convento de General Rodríguez, firmó un acuerdo para convertirse en “imputado colaborador” con el fiscal Carlos Stornelli en el marco de la causa denominada “cuadernos de la corrupción“. Ahora, se espera que el juez federal Claudio Bonadio homologue el arreglo.

Desde hace dos años, López se encuentra detenido en el penal de Ezeiza desde el 14 de junio de 2016, cuando personal policial lo detuvo por tira, en el convento de General Rodríguez, bolsos con 9 millones de dólares, 153.000 euros, 59.000 pesos y relojes Rolex. Incluso enfrenta un juicio oral y público por enriquecimiento ilícito.

 

Sin embargo, ahora se convirtió en un nuevo “imputado colaborador” de la causa que investiga lo que sería un mecanismo por el cual los gobiernos de “Néstor y Cristina Kircher” habrían recaudado millones en sobornos provenientes del “club de la obra pública”, el cual habría sido descripto en una serie de cuadernos confeccionados por Oscar Centeno, el exchofer de Roberto Baratta, mano derecha de Julio de Vido, exministro de Planificación.

Es que el exsecretario de Obras Públicas, que figura entre los nombres que surgen de los cuadernos, pidió ser trasladado a los Tribunales Federales de Comodoro Py para declarar ante Stornelli, donde permaneció durante unas tres horas. Tras el encuentro, el exfuncionario y el fiscal firmaron un acuerdo para que se acogiera a la figura del arrepentido, algo que deberá ser homologado por Bonadio.

De todas maneras, según algunos trascendidos a la prensa el exfuncionario K se uniría al Programa de Protección a Testigos e Imputados, dentro del cual ya está el autor de los “cuadernos de la corrupción”; es por ese motivo que aún permanece en Comodoro Py hasta que el Servicio Penitenciario Federal (SPF) se expida sobre su nuevo lugar de alojamiento, ya que pesan en su contra otras causas judiciales.

López había sido implicado en esta causa mediante la declaración indagatoria de Germán Nivello, su segundo en la Secretaría de Obras Públicas, quien aparecía en los cuadernos del “remisero” cuando apuntó que el exfuncionario le había entregado, en dos oportunidades, bolsos con dinero que representaban un total de 1.250.000 dólares, el cual afirmó que tenían por objetivo financiar la campaña.

De todas maneras, el segundo del exsecretario de Obras Públicas aseguró que no le parecía un “movimiento extraño”, ya que el ahora detenido se presentaba como candidato a gobernador de Tucumán, por lo cual admitió que le entregó al secretario de Baratta, en un primer momento, 500.000 pesos y luego 700.000 pesos para su contienda electoral.

Es por eso que Bonadio citó a López para ser indagado, pero el exfuncionario se negó a declarar. Es por eso que el pedido de presentarse ante Stonerlli, de este viernes, fue tomado con gran sorpresa. Vale destacar que no solo Nivello lo había nombrado, sino también los arrepentidos Carlos Wagner y Juan Chediack, ambos extitulares de la Cámara Argentina de la Construcción.

En sus argumentaciones, los empresarios “colaboradores” lo señalaron como el responsable del “arreglo” por parte del gobierno, siendo que par las obras viales debían entregar un soborno del 10 al 20% del monto total de la obra adjudicada. Por otro lado, hace algunos días, López fue indagado por la causa que lo mantiene tras las rejas.

En ese momento, el exsecretario de Obras Públicas evitó responder preguntas que no sean desde su propia abogada defensora y afirmó que el dinero de los bolsos se lo habían “dado tres personas de la política”, aunque aclaró que no podía “dar sus nombres por miedo a su integridad física y la de su familia”.

Incluso, puntualizó que el “revoleo” del dinero al Convento fue una “diligencia” encargada por quienes le dieron el dinero, los cuales lo “custodiaron” durante todo el camino. “El dinero no era mío”, reiteró y aseveró: “Tengo las mismas propiedades que en el 2003, sólo se agregó un gomón, un terreno fiscal en El Calafate y otro en Tucumán”, al tiempo que contó que trabaja en el penal y ganaba $6.000.