La moneda del vecino país llegó a devaluarse hasta 2% durante la ruedo y contagió al peso. Cuando el mayorista tocó los $38, el BCRA intervino en la plaza

 

 

La City sigue tensa y los mercados no terminan de equilibrarse por cuestiones propias y ajenas. El precio del dólar volvió a escalar por segundo día seguido, tocó de nuevo los $38 en la plaza mayorista y el Gobierno reaccionó de inmediato con ventas puntuales de billetes para contenerlo en ese nivel. El objetivo es que no se produzca un nuevo salto para que no se traslade este incremento al resto de la economía y, por ende, que la inflación no siga avanzando de forma abrupta.

De acuerdo a dato del propio Banco Central, desembolsó este martes u$s55 millones para calmar las posturas más altas de determinados compradores. Un efecto “quirúrgico” que generó que disminuya la tendencia a la suba del tipo de cambio.

Además, la entidad monetaria se hizo presente en el mercado de futuros del dólar vendiendo posiciones en los plazos más cortos para tranquilizar las expectativas sobre la cotización que tendrá en los próximos meses.

La presión que viene impactando esta semana en el mercado local es la devaluación de varias monedas, en especial la de Brasil, donde el real retrocede con fuerza frente al billete estadounidense. La divisa del vecino país llegó a perder hasta 2% de su valor durante la rueda y alcanzó allí los 4,17 reales por dólar, por lo que cayó más que el peso argentino.

 

 

Esto se debe porque en la plaza mayorista doméstica la cotización trepó unos 56 centavos (1,6%) hasta los $37,94. En los primeros dos días de la semana ya sube 95 centavos y así alcanzó la referencia más elevada desde el 5 de septiembre.

En sintonía a este movimiento alcista, el volumen total operado subió 21% en la jornada para alcanzar los u$s460 millones, una cifra que igual sigue considerándose como moderada.

“En sintonía con el derrape del real en Brasil, el peso volvió a perder posiciones frente al dólar en una jornada que tuvo otra vez al BCRA interviniendo con ventas en el mercado”, indicó el analista Gustavo Quintana de PR Cambios.

 

 

Al respecto, Fernando Izzo de ABC Cambios acotó que a partir de la última hora de la rueda, el Central vendió divisas de contado “a fin de dar liquidez a todos los bancos, empresas e inversores que necesitaban para coberturas”.

En cuanto a lo que sucedió en la City porteña, la habitual encuesta del Banco Central arrojó un promedio de $38,71 para el billete minorista, según el relevamiento realizado entre las entidades. Unos 53 centavos por encima del lunes.

Uno de los precios mínimos, como suele ocurrir, fue el del Banco Nación, cuya cotización al público avanzó 50 centavos para establecerse a $37,30 para la compra y $38,50 para la venta.

Las referencias máximas encontradas en las ventanillas llegaron hasta los $39 en el Galicia, seguido por los $38,90 en ICBC y $38,80 en Patagonia y Supervielle. Luego se posicionaron con $38,75 el Santander e Itaú.

Por su parte, en el circuito marginal, el blue ascendió $1,25 para venderse a $38,50 en las cuevas del microcentro porteño, por lo que se ubicó 21 centavos por debajo del precio promedio minorista.

Para la City, el precio de equilibrio del billete estadounidense se ubica en torno a los $37, por lo que estiman que existe en la actualidad un “overshooting” que ha causado que las pizarras lo ubiquen en una cifra más elevada. En especial, esto corresponde a la desconfianza de un sector del mercado respecto a que el Gobierno logre bajar el déficit fiscal para aminorar el endeudamiento que está realizando en dólares para sostener el gasto público actual.

Y más allá de las palabras de los voceros del Fondo Monetario Internacional (FMI), en las que se apoyó el accionar de la gestión actual para adelantarle los fondos solicitados del préstamo que cubrirán las deudas hasta fines de 2019, los inversores desean que quede plasmado en un acuerdo completo para tener algo de calma.

Es que el problema de fondo es que no se registra un ingreso genuino de divisas que equilibre de forma “natural” a la plaza, sin intervención oficial. De hecho, la exportación cerealera se encuentra en plena temporada baja de la cosecha y sólo liquida por día unos u$s75 millones, una cantidad que no alcanza a cubrir la demanda.

 

 

Justamente, respecto al valor que espera el mercado para el tipo de cambio en el corto plazo, se difundió esta semana el informe mensual de FocusEconomics de septiembre, en el que se encuestó a cerca de 20 consultoras y bancos de inversión locales e internacionales. En el mismo, los analistas consensuaron que para fin de diciembre el billete estadounidense cotizaría a $42,17. Este “ajuste” implica un incremento de 12 pesos (39,7%) en el valor por dólar respecto a lo estimado el mes pasado.

Además, implica que desde ahora hasta fin de año la divisa estadounidense aumentaría 12,8% y en todo el año la devaluación implícita se establecería en 126%. Es decir, alrededor de dos veces más que la inflación estimada por el mismo estudio para todo el 2018, que es del 40,6%.

Entre los precios más altos previstos para el tipo de cambio al último día del año, se ubicaron los pronósticos de FyEConsult del economista Hernán Hirsch, que estimó $48,96, seguido por Orlando Ferreres (OJF & Asociados) a $47,25 y ABECEB, cuyo director era el actual ministro de Producción Dante Sica, a $44,53.

Las estimaciones para el valor del dólar a fin de año por los economistas ($42,17) van en sintonía con los negocios en los mercados a futuros del Rofex para fines de diciembre, que este martes se operó a $43,18, con un alza de 1,7% respecto a la previa.

En este mercado de futuros se operaron u$s774 millones en la rueda, de los cuales más del 50% se pactó para septiembre y octubre con precios finales a $38,80 y $40,45 a una tasa del 43,5% y 48,3% anual, respectivamente.

En cuanto a los rendimientos en pesos en el mercado secundario de Lebac, para el plazo de 8 días se negociaron estas Letras del BCRA al 61%, mientras que las de 36 días quedaron a una tasa de interés del 60% anual.

En esta línea, este martes el Banco Central ratificó la tasa de política monetaria en el 60% anual, que se mantiene desde ese nivel desde el pasado 30 de agosto.

Esta jornada también el Ministerio de Hacienda realiza una nueva licitación de Letras del Tesoro en dólares, como medio para continuar desarmando el volumen de Lebac. Las mismas son a un plazo de 196 días con vencimiento el 29 de marzo de 2019 y se puede suscribir tanto en pesos como en dólares.

Además, subasta nuevas Letes capitalizables en pesos al 4% a un plazo de 105 días con vencimiento 28 de diciembre de 2018 y también otra serie en moneda local a una tasa del 2,85% con vencimiento 29 de marzo de 2019. La recepción de ofertas finaliza a las 15 de mañana miércoles.

 

Bonos y acciones

El mal clima externo también se reflejó en la evolución de las cotizaciones de bonos y acciones, tanto en Buenos Aires como en Wall Street.

Así, por ejemplo, el Merval retrocedió 0,7% para ubicarse en torno a las 29.200 unidades, por lo que en lo que va del mes acumula una baja de 0,6%.

Las mayores bajas correspondieron a Petrobras (-3,3%), Transportadora de Gas del Sur (TGS), con una caída de 3,2%; y Macro, con un descenso de 2,4 por ciento.

En cambio, entre las alzas se destacaron Tenaris (3,8%) y Loma Negra, que trepó 2,8 por ciento.

Una situación similar se vivió en Wall Street con los ADRs de las compañías argentinas que cotizan en Estados Unidos. En este caso, las bajas fueron lideradas por TGS (-4,8%), Petrobras (-4,2%), Macro (-4,2%) y Pampa, con un descenso de 4 por ciento.

En cuanto a los titulos públicos más negociados, la mayor baja correspondió al Discount en pesos, que bajó 1,4%. En cambio, entre las subas se destacó el Bonar 2027 y el Bono Argentina 2117, que en ambos casos subieron 2 por ciento.

Finalmente, el malhumor de los mercados se refleja en la baja de la bolsa de San Pablo, debido a que el Bovespa pierde 2,4%.