Las consultoras corrigieron a la baja sus proyecciones en las últimas dos semanas. Si no hay reapertura de paritarias, el escenario podría ser peor

 

 

 

El futuro de la economía es cada vez más ensombrecedor. Los economistas ya no creen que sea posible una caída del PBI de apenas 0,5% para el 2019, como esperaban hasta hace poco. A pesar de que se trata de un año electoral, ahora prevén que la contracción podría ser del 2,5%, motivada por el apretón monetario, el torniquete fiscal, la caída del salario real, el aumento del desempleo y una “sequía” de inversiones. Así, en lugar de esperar dos años seguidos de crecimiento, se registrarían sendas caídas pronunciadas en 2018-2019.

Las consultoras siguen corrijiendo a la baja, y fuerte, sus proyecciones de variación del PBI para 2019. El Banco Mundial y el FMI fueron los primeros en publicar mermas esperadas de 1,6% para el año que viene, descreidos del -0,5% previsto por el Gobierno. Ahora las consultoras adelantan que el próximo REM del BCRA también reflejará un empeoramiento de las expectativas. Eco Go ya espera una caída de 2,5%; ACM, del 2%; y el CESO, del 1,5%. Los especialistas aclaran que eso es en un escenario optimista de estabilidad cambiaria. Y desde Ecolatina prevén un retroceso del 1% y advierten que si no hay reapertura de paritarias volverán a revisar a la baja, según informó Bae Negocios.

Los números oficiales del Presupuesto 2019 también muestran un escenario de puras caídas en los distintos componentes de la demanda agregada, con malos desempeños del consumo privado, del gasto público y de la inversión. Pero imaginan un aporte extraordinario de las exportaciones, que crecerían 20,9% interanual. Los analistas privados tienden a no coincidir con ese optimismo.

Desde ACM, el economista Guido Lorenzo afirmó que ya corrigieron su visión para el 2019, que hasta hace poco era de caída de 0,5%, y puso el eje en el optimismo oficial sobre las ventas al exterior: “Hemos corregido a -2%. A todos los componentes de la absorción doméstica los vemos deteriorados y revertir el arrastre negativo de este año solo podrá lograrse con exportaciones, sobre las cuales aún tenemos dudas de que puedan crecer al 20%, como indica el proyecto de ley del Presupuesto”.

El director del CESO, Andrés Asiaín, coincidió con el pronóstico y sumó el impacto de la peor cosecha en décadas. “Esa proyección para las exportaciones está muy atada a la cuestión del agro y nos parece excesivamente optimista”, sostuvo. Y agregó: “Vemos caída de 1,5%. Se deterioró la proyección por la suba del dólar. Al consumo privado lo vemos cayendo más que lo previsto por el Gobierno, por el impacto de la inflación. También vemos mayor caída a la prevista por el Gobierno en inversión y gasto público. Y hay que tener en cuenta que esos números son en un escenario optimista de estabilidad, que se va a dar si no entramos en default y si no se va por las nubes el dólar”.

En esa misma línea, desde Ecolatina señalan que el 20% para las exportaciones es demasiado optimista. “Nosotros esperamos algo menos de la mitad”, señaló el analista de la consultora, Matías Rajnerman, que prevé que la caída del PBI sea de 1% en 2019. El otro elemento clave serán las negociaciones salariales, que por ahora siguen rezagadas en hasta 20 puntos de distancia de la inflación, que este año podría llegar al 45%. “Este empeoramiento de nuestra expectativa es post apretón monetario, antes teníamos -0,5%. Y si no se reabren paritarias y el salario real cierra el año con una caída de más de 10% entre puntas, lo ajustaríamos un poco más a la baja”, dijo a Bae Negocios.

También la caída de apenas 1,6% para el consumo privado, que prevé el Presupuesto 2019, luce moderada. Rajnerman destacó en ese sentido que “dado el aumento del desempleo, los ajustes paritarios no alcanzarán a la inflación. Y la caída del salario real por segundo año consecutivo, sumada a la restricción del crédito por la alta tasa de interés, golpearán al consumo privado”.

Tampoco cabe esperar mucho aporte a la actividad por parte de la inversión, con el Gobierno ajustando fuerte el gasto en obra pública (la caída del gasto de capital estaría en torno al 25% real) y dependiendo demasiado de la incógnita de las PPP. Y tampoco por el lado privado, con una utilización de la capacidad instalada oscilando entre 60-65%. Desde Eco Go corrigieron la previsión para el 2019: aunque esperaban una de 1% hasta hace unas semanas, ahora proyectan que la contracción sería de 2,5%. “Es un dato muy fuerte pero es así, este año deja un arrastre negativo de 4 puntos”, sentenció el analista de la consultora, Juan Paolicchi.

 

 

Fuente: iprofesional.com