El próximo presidente de la mayor economía de Sudamérica enfrenta un duro desafío para superar los estragos que dejaron años de recesión

 

 

 

Jair Bolsonaro, candidato del Partido Social Liberal (PSL), se impuso este domingo en segunda vuelta y es el nuevo presidente de Brasil, rompiendo el liderazgo del Partido de los Trabajadores (PT) en las últimas cuatro elecciones.

El capitán de la reserva del ejército brasileño y diputado federal desde hace más de dos décadas alcanzó el 55,14% de los votos y superó de esta forma al candidato petista Fernando Haddad, que obtuvo el 44,86%, de acuerdo a los resultados oficiales publicados por el Tribunal Superior Electoral, con el 99,95% de los votos escrutados.

La participación en estas elecciones marcadas por la polarización, el descrédito del PT luego del encarcelamiento de su líder, Luiz Inácio Lula da Silva, y el surgimiento de la polémica figura de Bolsonaro, un ultraderechista que promete una guerra contra el crimen y la corrupción y que fue apuñalado en plena campaña, se ubicó en el 78,71%.

Como nuevo Presidente de Brasil, Jair Bolsonaro liderará el destino de la tambaleante economía brasileña.

El foco del programa económico del mandatario de derecha está en retomar el crecimiento. El desafío es mayor considerando dos años de recesión y la abultada deuda pública que se arrastra. Sin embargo, las ideas que planteó durante la campaña fueron vistas con buenos ojos por el mercado y los inversionistas.

A continuación, las diez grandes medidas que prometió el ahora flamante presidente electo:

1. Achicamiento del Estado

Para Bolsonaro, la administración pública ha crecido de forma desproporcionada a través de la multiplicación de cargos, beneficios y transferencias.

“Podemos hacer más con mucho menos”, planteó en su plataforma, para lo cualestudia reducir a la mitad los 29 ministerios que hoy funcionan en Brasil.

Además, adelantó que controlarán la nómina de sueldos y recortarán gastos a fin de ajustar las cuentas públicas.

La fórmula que plantea el programa hace referencia a reducir en 20% el volumen de la deuda por medio de privatizaciones y venta de activos inmobiliarios y la reducción del costo de la deuda a través de la recuperación del grado de inversión y de la estabilidad monetaria, según informó La Tercera.

2. Reforma previsional

 

 

 

En medio del debate por el envejecimiento de la población y el colapso del sistema previsional, Temer trató de profundizar los cambios, pero no lo logró debido a las fuertes presiones, especialmente de los sindicatos.

En Brasil, son las compañías las que gestionan los ahorros de sus trabajadores.

Ahora, Bolsonaro buscará imponer un modelo de capitalización que se introduciría de forma paulatina y con la opción de elegir entre el antiguo y el nuevo sistema para quienes ya cotizan. “La transición de un régimen a otro genera un problema de insuficiencia de recursos en la medida en que los jubilados dejan de contar con la contribución de los aportantes por la capitalización”, advierte en el programa, peroexplica que se creará un fondo para asegurar esas pensiones y que el cambio será gradual.

3. Simplificación tributaria

La reforma plantea una unificación de tributos y una simplificación del sistema.

Esto es aplaudido por el mercado, que reconoce que lo que existe es un sistema “complejo”. Según La Tercera, las corporaciones que funcionan en Brasil destinan 1.958 horas al año para cumplir con sus obligaciones tributarias. La cifra es seis veces el promedio del resto de los países de América Latina.

Entre las medidas figuran la unificación de cinco impuestos específicos por uno que grabará los bienes y servicios.

En el caso de las empresas, la iniciativa plantea bajar los impuestos del 34% actual a un 15%.

4. Plan fiscal

El objetivo del futuro gobierno será mantener un tipo de cambio flotante, una meta de inflación y una meta fiscal.

Además, impulsan una propuesta para que el directorio del Banco Central tenga “mandatos fijos, metas de inflación y métricas claras de actuación”.

Además, planean mejorar la flexibilidad cambiaria e introducir políticas más duras que terminen por ordenar las cuentas.

 

 

5. Plan de privatizaciones

Actualmente, Brasil tiene 147 empresas estatales y según se detalla en el programa, 18 de ellas dependen de subvenciones del gobierno para su funcionamiento.

Es más, de acuerdo a datos oficiales, entre 2012 y 2016 el gobierno desembolsó 122 mil millones de reales en las compañías y el retorno que obtuvo llegó a apenas un 73% del gasto en el que se incurrió.

Frente a estas cifras, Bolsonaro prometió “privatizar gran parte” de las empresas estatales del país.

Sin embargo, durante la campaña, desde su equipo aseguraron que habrá compañías estratégicas que no entrarán en este plan, como podría ser Petrobras o el Banco de Brasil.

6. Programas sociales

Desde 2003 que en Brasil existe un programa de beneficios sociales que se denomina Bolsa Familia.

Bolsonaro también se ha comprometido a ampliar el programa Bolsa Familia, impulsado por Lula y que ofrece un subsidio de hasta 195 reales (52 dólares) para familias con baja renta.

Se especula que que los beneficiarios del programa continuarán recibiendo el 75% de su cheque mensual si encuentran trabajo en vez de que se les cancele el beneficio.

Además, se creará un sistema de “renta mínima” para las familias brasileñas. “Nuestra meta es garantizar a cada brasileño una renta igual o superior a lo que actualmente se paga por Bolsa Familia”, indicó.