‘Cada casa puede ser un casino’, titularon el comunicado. Entérate qué más le dijeron.

 

 

 

“Cada casa puede ser un casino”, le advirtieron desde la Conferencia Episcopal Argentina de la Iglesia Católica a la gobernadora María Eugenia Vidal, por medio de un comunicado, en el cual criticaron la legalización de las apuestas online, incluido dentro de la Ley Fiscal y aprobado por el Poder Legislativo provincial.

“Como Pastoral de Adicciones que vivimos y trabajamos en un sector de personas muy vulnerables vemos con preocupación la falta de diálogo y las consecuencias que lleva la aprobación de esta ley”, señalaron y aseguraron que tal dilema no tuvo “la posibilidad de ser discutido por la sociedad como corresponde ya que se lo incluyó dentro una ley de carácter más amplio”.

Siguiendo con su línea de crítica, desde la Conferencia señalaron que, con esta ley, cualquier joven, desde el celular, podrá estar en línea con la enorme oferta que presenta el juego online y “la población de alta vulnerabilidad en la que vivimos recibirá mensajes ambiguos y peligrosos”.

“¿Cómo recibe un chico en esta situación que el Estado, en vez de pensar en su capacitación y en su primer trabajo, le ofrezca “timba” como posible solución a su vida?”, se preguntaron desde la Iglesia y, agregó que incluso aquellos pobres, afectados por la crisis económica que atraviesa el país, pueden pensar en una “posible solución mágica” a su situación.

Al establecer que la reglamentación estipulada no será suficiente para tratar los casos de ludopatía, desde la Conferencia Episcopal lamentaron “el cambio que dio la gobernación provincial en este tema ya que se había manifestado con convicción en contra del juego, inclusive con acciones concretas y decisiones hacia futuro”.

“No creemos que se justifique esta decisión argumentando que este negocio se da en la clandestinidad”, señalaron. Además, sumaron a la queja el intento de extender el horario de venta de bebidas alcohólicas en la costa, un proyecto que ya consiguió la media sanción en la Cámara de Diputados bonaerenses, privilegiando “el negocio por sobre el cuidado de los jóvenes”.

Las tensiones entre el actual Gobierno y la Iglesia parecían haberse limado después de que estos últimos accedieran, de buena manera, a abandonar el subsidio que le otorgaba el Estados. Sin embargo, al parecer todavía predomina la tensión en la relación que, meses atrás, llevó a las autoridades eclesiásticas a apoyar al sindicato de Camioneros con su marcha y misa en Luján.

 

 

Fuente: elintransigente.com