El encuentro tendrá lugar a las 10 horas, en la Casa de Gobierno. Además del presidente estarán presentes: Peña, Faurie, Stanley y Abriani.

 

 

 

Mauricio Macri se reunirá, este jueves, con la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) de la Iglesia Católica, liderada por monseñor Oscar Ojea, para discutir sobre la situación social y el avance de la pobreza. Durante las últimas semanas, la CEA hizo conocido su descontento con las ultimas leyes aprobadas en la provincia de Buenos Aires, e incluso se unió a empresarios para redactar un documento en donde se advirtió la “grave” situación del país.

El encuentro tendrá lugar a las 10 horas, en la Casa de Gobierno. Junto con Macri también se presentarán el jefe de Gabinete Marcos Peña; el canciller Jorge Faurie; la ministra de Salud y Desarrollo Social Carolina Stanley y el secretario de Culto, Alfredo Abriani. De parte de la Iglesia, además de Ojea asistirán los vicepresidentes de la CEA, el arzobispo de Buenos Aires cardenal Mario Poli y el obispo de La Rioja monseñor Marcelo Colombo, y el secretario general obispo de Chascomús monseñor Carlos Malfa.

El tema principal será la pobreza, días después de que el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA) difundiera su último informe, el cual reflejó un índice de pobreza del 33,6% y un 6,1% en el caso del de indigencia para el tercer trimestre de este año.

 

 

Además de ese eje principal, también se analizará la renuncia de la Iglesia, de manera gradual, a los aportes económicos del Estado. A partir de esta histórica medida una de las fuentes de financiamiento será a partir de aportes voluntarios de los fieles a través de la cuota de los colegios católicos.

En un mensaje difundido en los últimos días, a pocos días de la Navidad, los obispos llamaron a “soñar otro destino para todos los argentinos” y a “confiar en que la Virgen de Luján transformará estos tiempos difíciles en tiempos de esperanza”. Además llamaron a “cuidar especialmente el trabajo y la educación”.

Por otro lado, semanas atrás, la Iglesia difundió un comunicado en donde se oponía a la legalización del juego online, señalando que, de esta forma, cada casa podría ser un casino y que no se avanzaba en materia de prevención de la ludopatía. Además, también cuestionaron la extensión del horario de venta de alcohol que regirá durante este verano y remarcó las campañas contras las drogas y la alcoholemia en adolescentes que viene implementando en el Conurbano, algo que se vería contrarrestado con estos proyectos.