El gobierno estaría por apartar a los ejecutivos, mientras que la justicia ya bloqueó unos USD 3.000 millones a la minera.

 

 

 

La tragedia de Brumadinho -que por el momento ocasionó 60 muertes y 292 desapariciones- está provocando un vendaval sobre la minera Vale, cuyo directorio está a punto de ser desplazado por el gobierno de Bolsonaro.

El Vicepresidente Hamilton Mourao confirmó este lunes que se está estudiando la posibilidad de correr a los directivos de la empresa mientras dure la investigación y en Brasilia comentan que se irá a fondo contra la compañía.

“Bolsonaro los quiere meter presos a todos los directivos. Están hablando de una multa de entre 600 y 1.000 millones de dólares, les pararon todas las operaciones y aparte va a haber una acción penal impresionante con una ola de juicios”, aseguró el analista de mercados Francisco Uriburu.

Por el contrario, el abogado de la empresa se desligó de toda responsabilidad y comunicó que ninguno de sus directivos renunciará. Vale solamente se limitó a suspender el pago de dividendos, de variables en la remuneración de sus ejecutivos y canceló el programa de recompra de sus propias acciones, por un monto de 1.000 millones de dólares.

A su vez, la empresa formó un comité destinado a la asistencia a las víctimas y a la recuperación del área afectada, mientras que un segundo compuesto por “profesionales independientes” estará dedicado a la investigación de las causas de la ruptura del dique.

 

 

El agravante que despierta el enojo de la opinión pública brasileña es que se trata del segundo desastre de esta minera que, en noviembre de 2015 volcó 3 millones de metros cúbicos de residuos cerca de la ciudad de Mariana, en un incidente que tuvo muchísimas menos víctimas, pero un impacto ecológico mucho mayor.

El actual presidente de Vale, Fábio Schvartsman, había asumido el cargo en 2017 bajo el lema “Mariana, nunca más” y con la promesa de llevar a cabo un fuerte programa de prevención, que a las claras nunca se efectuó.

Como respuesta, durante este fin de semana la justicia brasileña ya bloqueó unos 3.000 millones de dólares de la minera para compensar perjuicios y daños ambientales, que representaban la mitad de la disponibilidad de caja.

Sin embargo, las consecuencias pueden llegar a ser mucho mayores. El accionar legal no se circunscribiría sólo al territorio brasileño, sino que se espera una inmediata respuesta de los accionistas en Wall Street que se están viendo sumamente perjudicados por las pérdidas millonarias a raíz del verdadero desplome bursátil que atraviesa la compañía.

El pasado viernes la caída fue del 8% y este lunes alcanzó un 24,5% adicional, con la chance de que se suspenda su cotización por semejante desastre. Esto tuvo un inmediato impacto en el conjunto de la bolsa paulista, que tuvo un marcado retroceso del 2,15%, ya que el gigante Vale representa alrededor del 11% del índice Bovespa.

Por estas horas, Bolsonaro se encuentra internado a raíz de una cirugía intestinal producto del ataque que sufrió en plena campaña. Se calcula que permanecerá diez días en el hospital Albert Einstein, desde donde improvisará un gabinete para la toma de decisiones más urgentes.

 

 

Fuente: lapoliticaonline.com