En enero la producción de autos cayó un 40% y la de motos el doble. En la industria hablan de una “destrucción” del sector. La semana pasada Peugeot suspendió 2.000 trabajadores.

 

 

 

La planta automotriz de Renault en Córdoba anunció que suspenderá 1.500 trabajadores esta semana conforme al acuerdo alcanzado con el sindicato SMATA como parte de un plan de contingencia para hacer frente a la crisis que atraviesa la industria automotriz.

No es el primero. La semana pasada, Peugeot suspendió 2.000 operarios de su planta de El Palomar en la provincia de Buenos Aires. Días antes, la fábrica de carrocerías para colectivos Metalpar había despedido a 600 empleados de su fábrica en el partido bonaerense de San Martín.

“Es una catástrofe. Toda la industria está tecleando”, resumió a LPO un operador financiero para la industria automotriz. “Estamos en una escenario de destrucción total de la industria automotriz, desapareció la demanda legítima por altísimos costos financieros”, agregó a LPO un directivo del sector que pidió no se lo identifique. “No hay negocio en la Argentina que tolere estos costos financieros”, agregó el empresario.

LPO había advertido en una reciente nota, que los estimaciones oficiales de una pronta recuperación de la economía, no encontraban un asidero fuerte si se miraban la delicadísima situación de los sectores productivos. “No se entiende cual sería el motor que ven en el Gobierno para empujar la recuperación”, explicó a LPO un economista que sigue los temas productivos.

 

 

Los datos oficiales lo confirman. Solo una de cada cuatro máquinas (25,6%) estaba funcionando en el sector de acuerdo a los datos de utilización de capacidad instalada del mes de diciembre, los últimos publicados por el Indec.

Las estadísticas públicas confirmaron este miércoles que en el mes de enero la industria cayó 10,8% respecto de igual mes del año pasado, pero con particulares pérdidas en algunos sectores. Tal es el caso de la industria automotriz que produjo 37% menos vehículos que un año atrás, 34,9% menos carrocerías, remolques y semirremolques y 4,6% más autopartes, lo que dejó al bloque “Vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes” con un retroceso interanual del 18%.

Estamos ante la destrucción total de la industria automotriz argentina, desapareció la demanda legítima por costos financieros altísimos.

Los datos son incluso peores para otros rubros vinculados. La producción de motocicletas cayó 80% y la de otros vehículos se redujo 31% interanual. De esta manera, para el bloque “Otros equipos de transporte” se desplomó 58,8%. Y más oscuro incluso es el panorama que mostró la industria de maquinaria agropecuaria, con un desplome del 90,3% interanual.

“La producción de maquinaria agropecuaria registra en enero de 2019 una caída de 90,3% respecto del mismo mes del año anterior, con importantes disminuciones en la fabricación de tractores, cosechadoras, sembradoras e implementos agrícolas, que se vinculan con el incremento de los niveles de stocks frente a la menor demanda observada durante la mayor parte del año pasado. Por este motivo, varias empresas realizaron paradas de planta durante todo el mes de enero del corriente año”, remarcó el Indec.

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La información del sector privado del mes de febrero no permite entusiasmarse. De acuerdo a ACARA, la Asociación de Concesionarios, los patentamientos en febrero se redujeron un 33,7% respecto de enero, mes que suele ser el pico en ventas del sector. Es que en materia de patentamientos enero tampoco fue un buen mes. Con 60108 vehículos patentados -37% menos que en igual mes de 2018- mucho menos de la mitad fue de industria nacional. Solo el 37% de los autos estrenados en 2019 son nacionales.

“Han arruinado la industria. Le pegan por todos lados. Los planes ahorro cayeron porque las cuotas subieron más que la inflación y la tasa de interés hace inviable la financiación”, agregó el operador financiero consultado.

 

 

 

Fuente: lapoliticaonline.com