Desabastecimiento, leche de menor precio ausente, y una decisión oligopólica que indigna en las redes sociales.

 

 

El primer lugar para quejarse hoy en día son las redes sociales, a estas acudieron miles de argentinos a denunciar la falta de leche en las góndolas de supermercados y todo tipo de tiendas comerciales. ¿Cuál es el problema? De un día para el otro, sólo se pueden comprar a lo largo y ancho del país leche marca La Serenísima. ¿El resto? Han desaparecido.

Hasta hace un tiempo, al momento de comprar leche uno podía elegir entre la marca de Mastellone, Armonía, Sancor o las marcas de los propios supermercados fabricadas, a su vez, por la propia La Serenísima.

 

 

 

Hoy, todas las góndolas sin excepción están vacías salvo la marca más importante del país que, de casualidad, acaba de relanzar su negocio de la leche con sus opciones 1, 2 o 3, en reemplazo de la Entera y Descremada entre otras.

Ante esto, los consumidores acudieron en masa a las redes sociales a reclamar por la leche de La Armonía (segunda marca de La Serenísima) y las marcas blancas. Pero por el momento sera en vano, al menos hasta que decidan lo contrario en la empresa que dirige el negocio lácteo a su antojo.

 

La decisión de La Serenísima

El faltante no es sólo por el clima. En este caso, la firma de Mastellone tuvo un marcado descenso en sus ventas como todas las empresas del rubro, desde la principales competencia hasta las más chicas, consecuencia de la crisis económica y la inflación.

Ante esto, La Serenísima que exporta y mucho, decidió ahorrar recursos en leche más barata como La Armonía y con eso destinarlo a productos de exportación que, a un dólar promedio 42 pesos, le genera mucho más negocio mirar el mercado externo que el interno.

Ergo, decidió que los argentinos no tengan otra opción que comprar leche por encima de los 40 pesos aún pese a la crisis, y privilegiar los negocios de exportación asociados a la divisa estadounidense.

¿Quién controla?

El Gobierno no tuvo más remedio que hacer algo, por más débil que sea: apenas hizo un llamado a los gerentes de La Serenísima para que repongan las segundas marcas, aunque hasta ahora no hubo respuesta. Básicamente, la decisión de retirar La Armonía afecta directamente el programa nacional Precios Cuidados, ya que esa leche es la única incluida en dicho plan.

La leche fue uno de los productos en los que más impactó la devaluación. Desde diciembre de 2015, el litro de leche entera La Serenísima en sachet pasó de 10,25 a 39,90 pesos (289,3 por ciento). En el mismo período la inflación en la Ciudad de Buenos Aires fue de 168,6 por ciento.

Entre las denuncias de los usuarios por el faltante del producto se menciona que el stock se termina en seguida y que en algunos locales se pone un límite a la cantidad de unidades que cada persona puede comprar. En la página de Precios Cuidados figura que habrá un faltante de este producto en algunos locales de distintos supermercados como Walmart, Carrefour, Coto, Jumbo y La Anónima hasta el 24 de marzo.

La noticia aún no tiene un final feliz. Depende de qué haga el Gobierno y si Mastellone Hnos, con una gran espalda financiera pese a la crisis láctea, repone la leche más barata.