El Presidente está confiado con las últimas encuestas, aunque admite que la elección no está definida y será voto a voto.

 

 

Mauricio Macri está entusiasmado con las últimas encuestas y considera que ya no es un lastre para las candidaturas de María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta, como marcan hasta ahora la mayoría de los los sondeos.

Al calor de las encuestas que se difundieron la semana pasada y que coinciden en un escenario de empate técnico entre Macri y Alberto Fernández, quienes vieron al Presidente en los últimos días dicen que está confiado, de buen humor y seguro de las posibilidades de Juntos por el Cambio.

En la intimidad, Macri dice estar tranquilo porque cree que ya no complica las posibilidades electorales de Vidal y Larreta, es decir que no los arrastra para abajo, según confiaron a LPO fuentes que lo frecuentan. Sostiene que es un tema que ya está saldado con la recuperación que tuvo en los sondeos en las últimas semanas.

Hay que recordar que este tema fue eje central del debate puertas adentro del oficialismo cuando los números de Macri tocaron su piso, en abril y mayo. Una parte muy importante del radicalismo y sectores del macrismo, además de todo el círculo rojo, presionaron a Macri para que active el Plan V advirtiéndole que podía perder todo. Antes de eso, Vidal lanzó la idea de desdoblar para evitar el arrastre negativo de su líder, que resistió esas presiones y ahora cree que tuvo razón.

 

 

De todos modos, el Presidente es consciente de que la elección presidencial está para cualquiera y que la definición con Alberto Fernández será muy finita, voto a voto.

Por otro lado, quienes conversaron con Macri en los últimos días dicen que está muy contento con la candidatura a vice de Miguel Ángel Pichetto, al que define como «un capo», y sigue realzando a Marcos Peña como el hombre más importante de su gobierno. Afirma que el jefe de gabinete es «una mente distinta».

Finalmente, el líder del PRO se muestra exultante con el apoyo explícito que le brindan Donald Trump y Jair Bolsonaro, con los que tiene diálogo directo. Resta saber si eso repercute en las urnas argentinas.

 

 

 

Fuente: lapoliticaonline.com