En conferencia de prensa, el ministro de Salud Gustavo Bouhid dio precisiones sobre la preadjudicación de los Servicios de Gestión Hospitalaria a una empresa a través de un proceso de licitación que generó cuestionamientos sobre todo por parte del sector privado. Es la única de las seis licitaciones previstas que llegó a buen puerto, y la única que está referida a cuestiones administrativas y no de atención médica directa.

La empresa Servicios y Consultorías S.A. fue preadjudicada para hacerse cargo de los Servicios de Gestión Hospitalaria con Recupero de Gasto, lo que implica el manejo de las historias clínicas digitales y la gestión hospitalaria en todo el territorio jujeño. Bouhid explicó que la incorporación de la historia clínica digital y la gestión hospitalaria le permitirá al sistema público de salud manejar estadísticas en forma inmediata y contar con mayor información respecto a los gastos y el recupero de gastos hospitalarios.

Esta es solo una de las cinco licitaciones públicas encaradas en el marco del sistema sanitario provincial. A diferencia de la que anunció el ministro, las correspondientes a los servicios de Hemodinamia, Cardiología, Oncología, Oftalmología y Digitalización las convocatorias no prosperaron “porque los empresarios sujetaron la condición de su oferta de acuerdo al mercado del dolar; lo que implica que al existir un condicionamiento es causal de desestimación”, explicó Bouhid.

De todos modos, aclaró que “para el Estado provincial no significan mayores inconvenientes, ya que al fracasar la licitación pública se habilitan otros modos de contratación dentro de los marcos legales”.

“La provincia hoy no tiene capacidad para poner estos servicios, aunque esto no quiere decir que no los pueda poner más adelante”, afirmó Bouhid.

El ministro rechazó las críticas que se expresaron en los últimos tiempos hacia la modalidad de poner en manos de empresas privadas algunos de los servicios y áreas del sistema público, y remarcó que no provocó la resistencia “ni de la gente ni de los trabajadores, sino de los dueños de sanatorios y de los servicios que licitamos, casualmente muchos de ellos jefes de servicio en los hospitales públicos, cuyo servicio no anda, no tiene resultados o simplemente no se desarrolló; empresarios que firman solicitudes y mandan a pacientes oncológicos a Salta o a otra provincia”.

“Nosotros como hospital público no vamos a depender de la voluntad del empresario privado; vamos a darle a la gente todo y se lo queremos dar en el hospital público. ¿Dónde está el sector privado en El Talar, en Yuto, en la Quebrada? Hay que poner las cosas en su lugar”, agregó.

Consultado sobre cuáles serían las razones de la resistencia expresada por algunos representantes del sector privado, señaló: “Creo que hay un miedo a una competencia desleal, porque esas fueron las palabras usadas. Pero el hospital público no hace competencia desleal. La gente lo elige cuando va a la guardia o tiene un accidente, o díganme si las guardias en los hospitales no son mejores que en los privados”.

En esta línea, admitió que hay “deficiencias” en algunos servicios del sistema público, aunque las relacionó con la falta de personal. “Nadie quiere ir a Cangrejillos, estar a diez grados bajo cero. Es fácil criticar, pero ¿cuántos son los inscriptos?”

“Yo los invito a la reflexión. Una de las especulaciones es que estamos haciendo caer las fuentes de trabajo privadas, pero no es así. Todo el mundo puede trabajar”, continuó.