Pese a perder la final contra Colombia, la selección argentina femenina de fútbol sumó un nuevo hito en su evolución como equipo con la plata en los Juegos Panamericanos de Lima. La suerte no le fue favorable desde el punto de penal, pero para nada desvirtúa el trabajo realizado por la escuadra dirigida por Carlos Borrello, que alcanzó una posición histórica para el balompié albiceleste.

Con este resultado, las jugadoras argentinas se cuelgan un metal que apunta en dirección a cotas más altas a la alcanzada en el Estadio de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Millones de mujeres en todo el país contarán con un referente en las figuras de Aldena Cometti, Vanesa Santana, Gabriela Chávez, Agustina Barroso, Mariana Larroquete… Suyo es el mérito de haber superado el cuarto puesto alcanzado en Santo Domingo en 2003, donde hubo que despedirse de las medallas tras perder frente a la selección mexicana en el encuentro que daba acceso al tercer peldaño del podio.

Con este resultado, las jugadoras argentinas se cuelgan un metal que apunta en dirección a cotas más altas a la alcanzada en el Estadio de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Millones de mujeres en todo el país contarán con un referente en las figuras de Aldena Cometti, Vanesa Santana, Gabriela Chávez, Agustina Barroso, Mariana Larroquete… Suyo es el mérito de haber superado el cuarto puesto alcanzado en Santo Domingo en 2003, donde hubo que despedirse de las medallas tras perder frente a la selección mexicana en el encuentro que daba acceso al tercer peldaño del podio.

YOUTUBE VIDEO>>>>>>>>>>>>>>

<iframe width=»560″ height=»315″ src=»https://www.youtube.com/embed/NwwyjIQe3_0» frameborder=»0″ allow=»accelerometer; autoplay; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture» allowfullscreen></iframe>

FUENTE: YouTube

Y es que el deporte es uno de los espacios que juega un papel fundamental a la hora de crear ejemplos en facetas tradicionalmente ocupados solo por hombres. Como declaró en la revista Women la argentina María Lampropulos, primera jugadora de póker en ganar el prestigioso torneo de la PCA: «es genial que se pierdan los prejuicios en este tipo de espacios» porque «la mayor derrota es no haberlo intentado». Si el caso de María sirvió para eliminar barreras y prejuicios en un ambiente fundamentalmente masculino, los fantásticos resultados en estos Panamericanos y la buena acogida de los partidos de la selección femenina han supuesto un paso más en el camino hacia una situación en la que las mujeres tengan más peso en el fútbol.

Para seguir creciendo son necesarios ejemplos de esfuerzo y superación como el de la Selección Argentina: tras las buenas sensaciones dejadas por el 3-0 frente a Perú, el 1-0 frente a Panamá y el 0-0 frente a Costa Rica en la fase de grupos, además del 3-0 que le endosaron a Paraguay en semifinales y la garra y la intensidad demostrada frente a las Cafeteras, se confirma la línea ascendente de la escuadra y el buen trabajo que se viene desempeñando desde la Asociación del Fútbol Argentino para potenciar el fútbol argentino femenino en todas sus categorías, y todo ello a pesar de la crisis abierta tras el Mundial de este año, que derivó en la ausencia de jugadoras tan importantes como Estefanía Banini.

Poco importó el 1-1 con el que se cerró el marcador al finalizar el tiempo reglamentario, ni que no pudiesen batir la escuadra de Catalina Pérez en el tiempo de prórroga; ni siquiera que las colombianas se impusiesen 7-6 desde los doce pasos. El esfuerzo de las albicelestes en los 120 minutos de juego tuvo su recompensa en el reconocimiento por parte de una afición que vibró con sus jugadoras. Finalmente fue Colombia la que se redimió de aquella final perdida en los Juegos Panamericanos de Toronto en 2015 (en aquella ocasión perdieron contra Brasil, pero el fútbol argentino demostró tener un potencial cuyo techo está todavía lejos de alcanzarse y que le puede deparar grandes alegrías en un futuro.

Y es que también es de rigor reconocer el trabajo de las colombianas. Demostraron una mayor capacidad para tener el partido bajo control, generaron más peligro bajo los palos de Vanina Correa y demostraron estar dotadas de mayor fortuna y una mejor definición en la tanda de penaltis, donde no erraron ni un tiro; y todo ello con el recuerdo de la derrota frente a las cariocas todavía en el imaginario colectivo. Con la mirada puesta en controlar la llegada de las argentinas, su equilibrio defensivo fue clave para llevarse un partido a base de sudor y brega. Además, supieron mantener la concentración después de que Agustina Barroso igualase el partido con un tiro directo a los 9 minutos de que las Cafeteras se hubiesen puesto por delante, todo un mazazo psicológico que no descolocó los esquemas de Nelson Abadía. Un encuentro que servirá para que muchas deportistas alejen los fantasmas tradicionalmente asociados al fútbol femenino y para que este deporte avance un paso más hacia la igualdad de género.