Ahora van por todo: los pagos con QR por celular se masifican y más bancos entran al negocio de Mercado Pago

En la industria se pronostica que, una vez afinadas las cuestiones operativas, los lectores de QR serán un atributo que la entidades ofrecerán a clientes

Tras la fuerte avanzada de las fintech en los pagos móviles con QR, los bancos se preparan para jugar fuerte en un terreno que hasta ahora domina cómodamente Mercado Pago, con unos 250.000 comercios adheridos y más de un millón de personas que abonan con esta app cada mes.

Es que se viene la interoperabilidad de esta modalidad transaccional. Es decir, cualquier billetera virtual, en todo tipo de comercios, podrá leer un único QR. Y que haya total fluidez en las transferencias del medio online al bancario al efectuar el pago.

«Es la última milla de la interoperabilidad», asegura José González Pereira, responsable de canales electrónicos del Banco Industrial (BIND). Asegura que sólo restan ajustar algunos detalles técnicos para darle total masividad.

La entidad ya incorporó en julio del año pasado la posibilidad de que su app leyera el código QR para realizar compras. Mientras este proceso termina de aceitarse, empiezan a aparecer otros bancos que apuestan por este mercado.

De hecho, en la industria se pronostica que, una vez afinadas las cuestiones operativas en las que se está trabajando, los lectores de QR serán un atributo más que la entidades querrán ofrecer a sus clientes.

Las últimos en sumarse han sido quienes integran el Grupo Petersen (Santa Fe, Entre Ríos, San Juan y Santa Cruz), pioneros en el lanzamiento de una billetera virtual ligada a cada una de las entidades financieras que, además, incorporan en sus respectivas apps un lector QR como atributo innovador y diferencial.

Entre los que también ensayaron una jugada que los puso a la vanguardia figura el ICBC, con un sistema de transferencia rápida de dinero (vía QR) entre clientes ya presentado y que, por ahora, no pudo cruzar las fronteras de quienes tienen cuentas en otros bancos, a la espera de que la tecnología se refine aún más y otros jugadores se lancen al ruedo. 

El último ajuste de tuerca

Fue una apuesta osada la del Banco Industrial en 2018, porque hubo que esperar hasta abril de 2019 para que el Banco Central dispusiera que las entidades debían aceptar que los comercios vinculen el QR a las cuentas de las billeteras virtuales para habilitar transferencias bancarias. Así surgió la Clave Virtual Uniforme (CVU), la versión «fintech» de la Clave Banca Uniforme (CBU).

Más de un año atrás, en enero de 2018, se había dado un paso fundamental: desarrollar un estándar internacional (EMV Co) de modo que el código pudiera ser leído por cualquier aplicación, sin importar la empresa que lo haya instalado. Fue el primer hito en materia de interoperabilidad de la llamada «mesa de innovación» del BCRA, de la que González Pereira forma parte.

«La idea es que cualquier billetera virtual pueda utilizarse en cualquier comercio, independientemente de que esté adherido o vinculado a una billetera distinta», comenta a iProUP, y completa diciendo que esa independencia se extiende al medio de transacción que se elija: tarjeta o transferencia CBU-CVU.

¿Por qué eso aún no es posible? Pereira hace referencia a un aspecto técnico que resulta esencial para masificar la operatoria: «Hasta ahora, la transacción se hace en dos pasos. No está resuelta la problemática punta a punta». Esto ocurre porque si bien los códigos QR tienen un «campo» (un espacio reservado para informar el CVU), hoy figura en blanco.

«En la práctica, debe resolverse un problema de conciliación o matcheo, como decimos en la industria. Por ejemplo, un supermercado que recibe un pago QR vía transferencia, no tiene cómo identificarla y asociar esa operación al ingreso de fondos producto de esa compra», detalla el banquero.

En este sentido, indica que se está buscando una solución por la cual se notificará a ambas partes sobre la transacción realizada. «Está en desarrollo una adaptación al protocolo de mensajería para», adelanta. 

«De este modo, vamos a poder darle al cliente la experiencia que queríamos», reconoce. Y una vez que se resuelva este aspecto, los pagos con QR, que ya están muy extendidos, ganarán todavía más popularidad y otras entidades verán lo que el BIND avizoró en 2018.

«Más bancos se verán tentados o tendrán el incentivo de implementar la lectura de estos códigos en sus app. Es un atributo más para mejorar la experiencia del usuario ligada a cuestiones muy cotidianas», apunta. 

Arenero en marcha

«Ya hemos realizado el desarrollo necesario, disponibilizamos la documentación y un entorno de prueba («sand box») para que otras billeteras puedan interoperar con Mercado Pago bajo un esquema consensuado entre las partes de la Mesa de Innovación generada por el BCRA», informa a iProUP Paula Arregui, VP de Producto de Mercado Pago.

«Varias billeteras están avanzando con la integración y esperamos ver esto próximamente implementado. La fecha dependerá de los esfuerzos que cada una de estas billeteras realice para conectarse con Mercado Pago», admite.

Uno de los interrogantes que surge es si una vez que sea posible conciliar ambas puntas de la transacción al realizarse la transferencia, habrá algún tipo de notificación para los usuarios sobre la operación.

Arregui aporta la respuesta: «La interfase de comunicación que hemos codiseñado en la Mesa de Innovación del BCRA incluye una confirmación del pago que cada billetera interpretará y comunicará como desee a sus usuarios»

En relación con la Interfaz de Programación de Aplicaciones (API), la VP de Producto de Mercado Pago indica que será clave para que todas las partes se «conecten» con el sistema de interoperabilidad.

Banco con billetera

«Por primera vez, un banco lanza además una billetera virtual, que en el caso de cada entidad tiene su propia identidad visual, su look and feel«, señala a iProUP Alberto Murad, gerente general de Administradora San Juan, del Grupo Petersen, una de cuyas marcas es Plus Pagos. 

«Plus Pagos desarrolló una billetera virtual que integra todos los medios (débito, crédito, QR) y permite a comercios cobrar en forma presencial y no presencial», explica el directivo.

Además, expresa que la app «incorpora el CVU, lo que asegura la interoperabilidad entre cuentas bancarias y digitales y permite pagar impuestos, recargas telefónicas, tarjetas de transporte, transferencias entre personas y en el futuro tendrá los módulos de préstamos y emisión de tarjetas de crédito para quienes quieran financiar sus compras».

Desde el punto de vista de la estrategia, Murad resalta que los bancos, por lo general, buscan consolidar o fidelizar al cliente actual, pero «en este caso el objetivo es expandir ese universo para llegar a quienes aún no lo son e incluso a los no bancarizados».

La apuesta incluye QR propios, con 6.000 comercios ya adheridos, y varias alianzas con otros proveedores de códigos para lograr mayor alcance. Pero otra gran innovación es incorporar un lector de QR a la propia app del banco.

«Es una forma de darle a quien ya es cliente esa experiencia de uso con un nuevo atributo (lo que no quita que también pueda tener la billetera y preferir pagar por ese medio) y a quien no está bancarizado, la experiencia de ser parte del sistema financiero», resume.

La «vaquita» para la cena

Laura Borghelli es la responsable de canales web y mobile banking del ICBC, banco que también viene experimentando con esta modalidad de pago, con las limitaciones que impone por el momento.

«Nuestra intención era facilitar la operatoria, en principio, a nuestros propios clientes con transferencias rápidas de persona a persona. En un principio, sin comercios involucrados», aclara a iProUP.

Añade que el sistema es muy sencillo: «Con identificación biométrica, que le otorga mucha seguridad, se genera un QR sin una segunda autenticación (como sería una contraseña). Se determina el monto a transferir y el motivo de la operación. La otra persona lee o escanea el código, pone su rostro para el reconocimiento facial y traspasa el dinero».

También ofrecen como alternativa ingresar un alias para posibilitar transferencias a personas con cuenta en otro banco hasta el equivalente de un salario mínimo vital y móvil, también sin necesidad de un segundo factor de autenticación.

¿Cómo viene funcionando? «Los clientes que lo adoptaron y se acostumbraron a usarlo están muy conformes», reconoce Borghelli. Y anticipa que ya están trabajando en la creación de grupos que permitan una generación automática del código. «Por ejemplo, cena viernes amigas», afirma a iProUP.

De esta forma, los bancos esperan recuperar terreno ante Mercado Libre que, a través de su brazo fintech, se expandió tanto en cantidad de comercios adheridos, como en usuarios que usan la plataforma. Y tener un lugar de privilegio en la era de los pagos móviles.