Advierten que el 90% de las cervecerías está al borde de la quiebra


Un 27% de los bares cerveceros ya entró despidió parte de su personal o entró en proceso preventivo de crisis. El sector emplea directamente a 6500 familias.

El 65% de las cervecerías artesanales argentinas está a menos de 30 días de su quiebra y el 87% a menos menos de dos meses de cerrar, de acuerdo al relevamiento que hizo la Cámara de Cerveceros Artesanales. El porcentaje se eleva al 97% si se dejan de lado las fábricas y solo se tomar los bares cerveceros. De hecho, el 27% de estos bares ya despidió parte del personal o entró en proceso preventivo de crisis.

La encuesta reveló también que, en consecuencia, la mitad de los productores estiman que no podrán cobrar el 50% de la producción ya entregada y al 30% de los productores ya les fue notificado por parte de al menos la mitad sus clientes que no volverán a abrir sus puertas cuando termine la cuarentena. El 80% de los fabricantes de cervezas trabaja para el abastecimiento de bares y restaurantes.

Los problemas del sector se agravaron durante la cuarentena por dos motivos. En primer lugar, el 74% de las empresas estaba fuertemente endeudado. A partir de la Ley de Góndolas, el sector vio una oportunidad para poder competir en los supermercados con las grandes cerveceras multinacionales, que poseen el 97% del mercado. Por eso se embarcaron en un proceso de endeudamiento para inversión en maquinaria, equipamiento y materia prima y la cuarentena los agarró sin liquidez.

La segunda razón que los dejó fuera de escuadra fue que, siendo una actividad fuertemente vinculada a la gastronomía y al turismo, dos de los sectores identificados en la primera línea de fuego de la cuarentena, fueron excluidos de la Asistencia al Trabajo y la Producción.

«Hasta hoy, recién en el día 56 de la cuarentena, el gobierno nos incluyó dentro de las ATP y eso es una buena noticia porque nos puede ayudar a pagar los sueldos de abril y tal vez los de mayo, pero falta mucho para que las empresas puedan llegar a 2021, que es nuestro objetivo», explicó a LPO Juan Manuel Insfrán, titular de la Cámara de Cerveceros Artesanales, asociación que agrupa a 600 cervecerías a nivel nacional establecidas con habilitación y otras 1500 micropymes y emprendimientos familiares.

«Nuestra cadena de valor ya venía muy golpeada. Nuestra materia prima está dolarizada y desde 2017 perdimos márgenes de rentabilidad. Entre 2018 y 2019 perdimos más de 600 puntos gastronómicos que eran nuestros clientes y como sabemos que hubo una caída estrepitosa en el poder adquisitivo de nuestro consumidor final, vimos la forma de recuperar márgenes. Por ejemplo, algunos de nuestros socios probaron abriendo bares de fábrica para aprovechar ese nicho de clientes curiosos que también quieren familiarizarse con el proceso de elaboración. Así y todo apostamos fuerte en 2020 a la oportunidad de competir que nos abría la Ley de Góndolas y quedamos muy expuestos. Hoy justo me llamaron del Banco Provincia porque conseguimos que en lugar de reclamarnos las cuotas de los créditos para inversión que tomamos antes de la pandemia, los posterguen para después de la cuarentena», agregó.

El empresario también explicó que a menos que los restaurantes y puntos gastronómicos vuelvan a operar al 75% de su capacidad, «vamos a seguir necesitando asistencia, porque si ellos no venden, no hay rotación de producto. Por eso les pedimos a Kulfas, Moroni y Guzmán y también le mandamos una carta al presidente pidiéndole que suspendan los desalojos de las fábricas, nos eximan transitoriamente del impuesto al alcohol, la ganancia mínima presunta y otros impuestos. No queremos subsidios, pero no podemos trabajar. Estamos intentando aumentar las ventas en botellas PET directo al cliente, pero toda nuestra cadena va a ser de las últimas en reactivarse, con el 2,5% del mercado empleamos la misma cantidad de gente que dos de las grandes multinacionales cerveceras en el país», agregó.

En los últimos 2 meses en el sector prácticamente no hubo rotación. Si la cerveza artesanal conserva la cadena de frío, soporta 6 meses de guardado. Por eso, las facturas de energía eléctrica en el sector son elevadas aunque las plantas no estén produciendo. Y ya muchos empresarios se enfrentan a la decisión de pagar la luz o tirar el producto. «Esta semana en Villa General Belgrano, Córdoba, por ejemplo se tiraron 15.000 litros de cerveza», dijo Insfrán.

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