Demarco perdió el control de la gestión; ahora optó por «fuegos artificiales»


La turbulencia política en la ciudad de Perico no tiene respiro, esta vez el intendente Luciano Demarco decidió iniciar una demanda penal al ex intendente Pascual Ficoseco por malversación de fondos, sin advertir que su acusación, se convertirá en breve en su propia sentencia.

En horas de la mañana, el asesor jurídico, Dr. Gonzalo De La Colina, anticipó desde el sitio oficial de Facebook del municipio; que tras recibir una notificación del Tribunal de Cuentas, donde se solicita el descargo al ex jefe comunal, para que esclarezca supuestas irregularidades durante su mandato en aspectos administrativos; que procederán a demandar al ex jefe comunal por administración fraudulenta.

Sin embargo, De La Colina, aclaró que Ficoseco debe atender su derecho a  defensa, tras lo cual el Tribunal de Cuentas, responsabilizará o eximirá a Ficoseco; sin embargo la gestión de Demarco lo demandará.

Desde este medio, procedimos de inmediato a indagar sobre el contenido de la notificación emitida desde el tribunal de Cuentas, donde se mencionan unos 9 millones de pesos que carecen de respaldo administrativo, o no fueron aclarados adecuadamente los términos de sus libramientos.

Entre las erogaciones cuestionadas, una cantidad de recursos corresponden a los sueldos de las últimas dos plantas; cuyo descargo bastará con la presentación de las ordenanzas Nº 1353 y Nº 1358, las cuales se aprobaron en los últimos días del mandato de Ficoseco; liquidaciones autorizadas además por la provincia, ya que la Unidad de Gestión realiza los giros conforme a las planillas declaradas por el municipio a las cuentas oficiales, siempre vigiladas por los sindicatos, ya que se trata de sus haberes.

Existen otros cuestionamientos que también deberán aclararse, uno de ellos involucra al socio político del Intendente Luciano Demarco; nos referimos al concejal Edgardo Sosa, quien seguramente evacuará la demanda planteada por el Tribunal de Cuentas.

Sin embargo, otro punto, expresado como malversación por parte del actual ejecutivo, es la liquidación de sueldos al ex Intendente Dr. Julio Costas que ocupaba el cargo de Auditor Municipal, en las observaciones; dice De La Colina: “no hay designación, ni certificación de los servicios prestados por Costas”; este llamado de atención del Tribunal de Cuentas se desvanecerá, cuando se presente la ordenanza que creó la mencionada Auditoría; hecho consumado que hace innecesaria la certificación del servicio, ya que no era un contrato, sino un cargo creado desde el CD.

Este procedimiento saludable del Tribunal de Cuentas, sirve para confiar en los órganos de control que estable el sistema democrático, en este caso quedará aclarado la aplicación correcta de los recursos, como la importancia de regirse por la Carta Orgánica. Sin embargo, este hecho que denuncia la gestión de Demarco, condena a sus 86 funcionarios, los cuales poseen designaciones irregulares,  no gozan del acuerdo del Concejo Deliberante, por lo cual, habría al menos 30 millones de pesos abonados ilegalmente hasta la fecha, monto que deberá reestablecerse a las arcas municipales porque se usaron sin atender las disposiciones de la ley.

Al lector, esta revelación, le debe resultar una obviedad; pero para un Intendente desorientado y ahogado en tantos errores no forzados, la demanda a Ficoseco resulta un elemento de distracción; “Fuegos artificiales”, para disimular las tétricas falencias del alumbrado público por ejemplo, los 80 casos de dengue, la ola de inseguridad aún en cuarentena, el creciente endeudamiento con proveedores, los juicios provocados en pocos meses que comprometen los recursos públicos, el peor semestre en cuanto a maltrato, persecución laboral, prebendas, destrato social y disciplinamiento de medios; como también cree que será útil la instalación de supuestos actos de corrupción; para maquillar al menos hasta fin de año, su propia ausencia.

Fuente: periconoticias.com.ar

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