El mercado cambiario opera bajo presión, con la mira puesta en el dólar blue y las cotizaciones financieras


El mercado opera en medio de la incertidumbre financiera causada por la recesión económica, la inflación y déficit fiscal financiado con emisión monetaria.

Luego del feriado del 12 de octubre, el mercado cambiario opera este martes con un clima de tensión, con todas las miradas puestas en las cotizaciones paralelas. En ese contexto, os dólares financieros anotaban nuevas subas.

Por su parte, el dólar blue operaba sin cambios a $167, para la punta vendedora, en cuevas del microcentro porteño, tras pegar un salto de $9 el último viernes.

Esto se da en el marco de los últimos controles a la compra de divisa extranjera («súper cepo»), que dejaron fuera del mercado cambiario oficial a muchos ahorristas.

En ese contexto, los inversores también miran de cerca  las cotizaciones bursátiles que si bien se vienen comportando al alza, ahora quedaron rezagadas con respecto al blue. 

El dólar contado con liquidación se ubica en $157,02.

Por su parte, el dólar Bolsa, o MEP, cotiza en torno a los $144,64.

Como se señaló más arriba, el dólar blue se ofrece a un récord de $167 en cuevas del microcentro porteño.

¿Cuál es el comportamiento del dólar blue?

A su vez, en el segmento mayorista, la divisa estadounidense inicia la rueda a $77,15, siempre bajo la atenta vigilancia del Banco Central (BCRA).

En el mercado oficial minorista, la moneda norteamericana opera a un promedio de $82,89 en agencias y bancos de la city porteña, por lo que el dólar ahorro, que se calcula con el recargo del 30% del impuesto PAÍS más el 35% del impuesto a las ganancias, se vendealrededor de los $136,77.

Según la habitual encuesta que realiza el Banco Central entre las principales entidades financieras que operan en la City, estas son las cotizaciones de venta:

– Galicia: $83,50

– Nación: $82,25

– ICBC: $83

– Supervielle: $83

– Santander: $83

– Macro: $82

– Itaú: $83

El dólar blue, que se ubica en los $167, no tiene una cotización oficial, sino que su valor sale del promedio de cotización en lugares de cambio extraoficial.

Por su parte, el riesgo país de la Argentina se sitúa en los 1.353 puntos básicos.

Mayor cepo: cómo fue la «sensibilidad» de los depositantes de dólares

Las estadísticas reflejan que desde mediados del mes pasado se está registrando una salida de depósitos en dólares constituidos en entidades financieras del país.

Concretamente, luego de la profundización del cepo cambiarioy el mayor temor generado en la City, entre el 15 de setiembre y el 6 de octubre los retiros de billetes norteamericanos del sistema totalizaron algo más de u$s1.600 millones.

Esta es una magnitud equivalente al 9% del stock existente en el promedio de septiembre, afirma al diario el economista Andrés Méndez de AMF Economía.

«Este fenómeno no es nuevo y a la vista registra entre 2019 y el ejercicio en curso dos antecedentes de variada intensidad», recuerda este experto.

En efecto, el primero de ellos fue tras el resultado de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) del 11 de agosto del año pasado, cuando se desató una intensa salida de depósitos en dólares de las instituciones financieras, como consecuencia de la dura derrota de Cambiemos y una proyección de cambio de signo político. Algo que finalmente sucedió en octubre del 2019 en las elecciones generales.

De esta forma, tras cuatro meses de descenso del stock privado de dólares del sistema financiero, esto implicó «una pérdida total del 45% del stock de depósitos en dólares existente en la previa al acto electoral», referencia Méndez.

Y reflexiona: «Paradójicamente, este proceso se detuvo al asumir las nuevas autoridades gubernamentales el 10 de diciembre pasado, aunque en las semanas previas ya evidenciaba signos de mayor tranquilidad».

Otro episodio reciente se registró a partir del 20 de abril del corriente año, cuando tras un mes sin la posibilidad de efectuar retiros de moneda extranjera desde las cuentas bancarias, por la medida preventiva por la vigencia del Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio (ASPO), fue habilitada la operatoria.

«En este caso, llegaron a perderse alrededor de 8% de los montos colocados en divisas, en un período que se extendió alrededor de dos meses, pero que gozó de su mayor intensidad en el primer mes de apertura, con un suave goteo en el segundo mes hasta revertirse la tendencia», dice Méndez.

De acuerdo a las estadísticas, este economista afirma que «el ciclo actual de retiro de dólares aún goza de muy buen ritmo».

Su justificativo es que desde que se anunció el 15 de septiembre pasado las nuevas medidas tendientes a profundizar las restricciones cambiarias, el comportamiento de los depositantes revela que, transcurridas más de tres semanas desde aquella fecha, «aún no se vislumbra algún indicio que refleje una mayor tranquilidad de los ahorristas, frente a la suerte que puedan correr sus colocaciones en divisas».

Comparación de la salida de depósitos en los distintos sucesos sobre base 100.

¿Puede seguir retiro de los dólares?

Ante la consulta si este es el punto más alto de la crisis cambiaria, Méndez considera que «No lo es», debido a que en las post Paso del año pasado la crisis fue mayor.

Y justifica: «Aparentemente, el peor momento actual se ubicó en la última semana de septiembre, lapso en el que la salida semanal de depósitos en dólares arrojó una media de u$s167 millones diarios».

A ello agrega que los datos de la primera semana de octubre colocan el promedio de retiros diarios en torno a los u$s96 millones, una magnitud elevada pero que se ubica en un rango equivalente a «menos del 60% de la fuga que se registraba en la semana precedente».

En resumen, puede trazarse un paralelismo entre los tres episodios mencionados, advirtiéndose que «el proceso actual transcurre, hasta la fecha, en una posición intermedia frente a los dos anteriores».

Es decir, hoy se vive una situación que puede ubicarse en el medio entre las PASO del año pasado y la salida de divisas de último abril.

«Incluso, podría asociárselo por su intensidad más con el registrado a partir de abril pasado que con el que sobrevino a partir de las PASO 2019. Esta información surge de comparar este ciclo de retiros iniciado el 15 de septiembre con el comportamiento que evidenciaban los anteriores períodos ante similar lapso de maduración», concluye Méndez.

Las medidas más restrictivas a operar con divisas generaron una salida mayor de dólares.

¿Por qué suceden estos cíclicos retiros?

Básicamente, la explicación teórica es que estos retiros cíclicos de depósitos se deben a una marcada «sensibilidad de los ahorristas» ante determinados eventos, tanto políticos como económicos. 

«Los remiten al (mal) recuerdo del ´corralito´ de 2001. Se genera este sentimiento en el ahorrista por el reciente cambio de Gobierno y por la impericia de cerrar por un mes, por la cuarentena, la posibilidad de retiro de fondos de las cuentas. A ello se suma que, la errática política cambiaria, lleva a imaginar a los agentes económicos que el progresivo agotamiento de las reservas internacionales, será sufragado con sus depósitos en dólares», explica Méndez.

En otros términos, el economista afirma que las expectativas de los ahorristas contemplan, con suma intensidad, la «posibilidad» de que en el futuro se repitan hechos del pasado, que se tradujeron «en violación de contratos sin importar que, en las condiciones actuales, casi el 80% del total de depósitos en dólares está respaldado por tenencias en divisas de las entidades financieras».

Incluso, afirma que este porcentual se eleva al 90% si se computan únicamente los depósitos privados en moneda extranjera.

Por eso, puede concluirse que, técnicamente, la normal devolución de los fondos colocados en los bancos, «brinda tranquilidad a los depositantes y las entidades se encuentran sólidas en tal sentido».

Asimismo, y considerando los episodios analizados, Méndez estima que el ciclo de retiros de dólares de los bancos tendría «algunas semanas más por delante».

«La experiencia reciente determina que los temores no provienen desde el lado técnico, algo que los ahorristas pueden o no conocer, sino de la memoria sobre comportamientos extremos del pasado. Algo que, implícitamente, las políticas restrictivas se empecinan en recordar», concluye este economista.

Fuente: iprofesional.com

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