Macri planteó que se equivocó en delegar las decisiones económicas y ahora responsabilizó su fracaso político «al ala peronista»


El expresidente reapareció tras una nueva jornada de protestas contra el Gobierno de Alberto Fernández. Cuestionamientos a la «agenda paralela» de Cristina, autocrítica centrada en que la culpa de sus fracasos fueron de otros: los economistas y el ala de Monzó y Frigerio que trabajaron con los gobernadores. Además sus planes para el 2021.

La reaparición de Mauricio Macri puede ser un punto positivo para el Gobierno del Frente de Todos si logra volver a instaurar su agenda de Gobierno y dejar expuesto el camino de destrucción al que Cambiemos sometió al país. Aún más cuando se escuchan las definiciones que el expresidente tiene de su propio gobierno y de su espacio político.

»Interpreto lo de hoy como la razón por la cual siendo pesimistas por lo que vendrá en los próximos meses, tenemos que ser muy optimistas por lo que va a suceder en los próximos años. Cada demostración, donde se ve más movilización convicción, coraje, demuestra la decisión que existe en el pueblo argentino de salir adelante. Estas manifestaciones son por dos razones, que tienen que ver con el hilo de las últimas 30 marcha que hicimos en la campaña del cierre: no al atropello y sí a la cultura del trabajo y de la libertad’‘, analizó Macri con Morales Solá.

Pese a haberse ido un mes a Francia y Suiza, Macri se quejó de que «esta cuarentena eterna ha sido muy dañina y ha afectado nuestras libertades y nuestra forma de vida, sin ningún resultado a la vista. Estamos dentro de los peores países en términos de resultados sanitarios. Pienso que son espontáneas, por más que se identifiquen con los valores que defendió nuestro gobierno».

Por otro lado habló de la convocatoria a movilizarse en el domicilio de Cristina y dijo que coincide que no era el lugar porque «por más que uno esté enojado con una persona porque siente que lidera una agenda que es contraria a lo que uno dice, uno tiene que expresarlo en un espacio neutral».

«Este año de reflexión me ha servido para pensar mucho alrededor de qué es lo que nos pasó porque lo que más importa ahora es capitalizar los aprendizajes para el futuro, para que Juntos por el Cambio vuelva con otro tipo de experiencia. Acá pasó algo muy importante. La campaña de Daniel Scioli y mi persona como candidato fue muy basada en negar la situación económica que había en el país. Cuando empezamos a contar la información porque el INDEC no funcionaba,y encontramos el Banco Centra con reservas negativas, empezamos a encontrar que teníamos deudas con todo tipo», continuó.

En su repaso de gestión recordó que »la corte nos anotició que había que pagarle a las provincias un viejo reclamo que se le hacía al gobierno kirchnerista, que no había energía. El Estado argentino estaba quebrado. Yo tuve un dilema: si decirles esa realidad crudamente a los argentinos o apostar a ese brote de esperanza para empezar a reconstruir. Opté por lo segundo y con el diario del lunes creo que me equivoqué».

»Además de haberme equivocado en el momento uno y generar una expectativa que no estuve a la altura. Aquel diciembre del 2017, después de esta increíble elección, dos meses después asistimos a un espectáculo terrible: el massismo y el kirchnerismo colapsaron la primer reunión. Emilio Monzó tuvo que suspenderla a una segunda reunión, y en esa segunda reunión nos tomaron la plaza, salió la ley pero se quebró el gobierno. Todos entramos en una actitud defensiva».

»El modo defensivo me llevó a perder la capacidad de de escuchar. Recién recuperé esa capacidad de volver a recuperarme en las 30 marchas, pero ya era tarde. Lo otro que asumo es que como presidente nunca pude haber delegado la negociación política. Yo la delegué en mi ala política, con filo peronista».

Morales Solá preguntó si se trataba puntualmente de Rogelio Frigerio y de Emilio Monzó a lo que Macri respondió que »sí, ese grupo, tanto en la cámara de diputados como gobernadores». »Por más que como ingeniero estaba siempre tironeado por las mesas de productividad, que Vaca Muerta, que la logística, o por viajar por todo el país para sembrar las semilla del federalismo, (…) o estar con Patricia Bullrich dándole a la lucha contra el narcotráfico, no es excusa. Tendría que haber puesto foco ahí».

»Tengo mis dudas que hubiese obtenido algo mejor que los que estuvieron encargados. Se ve hoy, el peronismo está secuestrado por Cristina Kirchner hace más de diez años. Siempre se ha dicho que Boca es peronista, es mentira. De Boca son de todos los partidos políticos. Pero es verdad que Boca es pasional, popular, como puede ser el peronista. Cuando llegué a Boca, para poder lograr lo que soñaba con Boca, tuve que construir un puente entre esa vehemencia y una cierta racionalidad. Para eso tuve que sacar a Diego Maradona de Boca», dijo Macri al hacer una absurda comparación entre Diego y Cristina.

»Se ha hablado mucho de la deuda. Quiero reiterarlo, a todas las mentiras que dice el gobierno y Alberto Fernández, dos de cada 3 dólares que nuestro gobierno tomó fueron para pagar deudas del gobierno anterior, del CIADI, YPF. El otro dolar fue para financiar el déficit. El déficit lo genera el presupuesto. Como dice Hernán Lacunza, padre déficit, hijo deuda. El presupuesto lo aprueba el Congreso de la Nación, y tenía la mayoría el kircherismo», cuestionó.

Sobre la gestión de Alberto, Macri dijo: ‘‘La destrucción de la credibilidad es el gran problema que tiene el gobierno. El nuevo gobierno que llegaba fue castigado el 12 de agosto por el prejuicio de lo que había pasado. Todo porque se confirmaba el el kirchnerismo volvía al poder. Eso era un prejuicio. Todos teníamos la esperanza, yo también la tenía, de que el kirchnerismo iba a demostrar un aprendizaje e iba a hacer algo distinto. Pero cuando empezó de vuelta a atropellar las instituciones, a aumentar impuestos, a suspender la ley de la economía del conocimiento, a atropellar la propiedad privada queriendo expropiar Vicentín, cuando empezó a tomar regulaciones, por ejemplo, lo que imposibilita el libre funcionamiento del sistema de telecomunicaciones, todas esas cosas, y especialmente el ataque al sistema institucional, a los jueces, a la corte, al procurador, eso destruyó la credibilidad».

»Uno puede cometer errores, como cometió mi gobierno, en lo económico, pero todos los días consolidábamos un poco más las instituciones de nuestro país, el expediente electrónico, la Oficina Anticorrupción, la UIF, la AFIP, los jueces independientes que iban ingresando por concurso», se excusó pese a que esos organismos fueron encontrados desguasados y en ruinas.

Por último se decidió a negar sus declaraciones de principio de cuarentena: »Usted me conoce, ¿yo voy a decir que se muera el que tenga que morir? Es lamentable lo que dijo en ese momento el presidente Fernández. Yo lo que dije desde el primer día es que había que tener un equilibrio».

»Hay mucha gente que suspendió su tratamientos cardiológicos, oncológicos, por el medio que le han metido porque la gente no se anima a ir a los hospitales. Lo que ha pasado con los chicos abandonando el colegio. El daño que se le ha hecho al país, y sobre todo a la Ciudad de Buenos Aires, es tremendo. Donde más se inmiscuyó el gobierno para tomar dediciones, es sobre la cuarentena del AMBA. Yo hubiese ido por la línea que fue Lacalle en Uruguay», cerró.

Fuente: politicargentina.com



Previous Pronósticos del FMI: 2020 duro para todo el mundo por el impacto de la pandemia pero un esperanzador 2021
Next Amplio repudio de todo el Frente de Todos y Lavagna a la convocatoria del macrismo y Clarín a protestar en la casa de CFK