Disminuyeron un 70% los controles de cáncer de mama


Por miedo al COVID-19, hubo mujeres que dejaron de hacerse estudios. Pero la jefa de oncología del Instituto Roffo llama a no descuidarlos, porque la detección a tiempo salva vidas.

El cáncer de mama es el más frecuente en las mujeres. Cada año se producen, a nivel mundial, 1,38 millón de nuevos casos y 458 mil muertes, según la Organización Mundial de la Salud. Ante este panorama, octubre se transformó en el mes de sensibilización sobre esta enfermedad para contribuir en el aumento de la atención y el apoyo prestados para la detección precoz, el tratamiento y los cuidados paliativos.

“Sabemos que en la Argentinavamos a tener 22 mil nuevos casos al año. No nos tenemos que asustar, pero eso significa que una de cada ocho mujeres va a tener un cáncer de mama”, explica aCon Bienestar Valeria Cáceres, médica oncóloga clínica (M.N. 79.930).

La consulta precoz para detectar en forma temprana la enfermedad es de vital importancia para poder tratarla. “Tenemos que hacernos los controles todos los años: una mamografía una vez al año a partir de los 40 (a veces recomendamos una de base a los 35), y una ecografía”, detalla.

“Esto aumenta la posibilidad de cura. Si se detecta antes que dé síntomas, los índices de curación en un estadio uno pueden llegar hasta el 95 por ciento de los casos”, señala la especialista, jefa del Departamento de Oncología Clínica del Instituto Ángel Roffo.

Cuando la enfermedad ya se “palpa”, esto es cuando se detecta un “nódulo o un ganglio en la axila”, se habla de una enfermedad localmente avanzada. Si bien es curable y tratable, el índice de curación es un poco menor, alrededor del 70 por ciento.

En el caso de enfermedad avanzada, o sea metastásica, el seis por ciento de los casos de cáncer de mama, “no es curable”, pero se puede enfocar el tema desde una perspectiva de “cronificación de la enfermedad”.

El cáncer de mama es una enfermedad heterogénea formada por distintos subgrupos. El 70 por ciento son inguinales y estos tumores pueden tratarse con hormonoterapia, en combinación con nuevas drogas.

“Cuando estas mujeres ya fueron diagnosticadas y pasaron por sus estadíos iniciales pero recaen -lo quesucede en un pequeño porcentaje-, hoy por hoy implementamos tratamientos orales. Esto demora el tiempo de la quimioterapia, alrededor de 50 meses”, puntualiza.

Por ese motivo, hablan de cronificación. En la actualidad, las pacientes pueden vivir «mucho tiempo sin que su enfermedad progrese y con una excelente calidad de vida”.

COVID-19, cuarentena y cáncer de mama

Todas las acciones que se incentivan para enfrentar al cáncer de mama, y que se potencian en octubre, cobran una vital importancia en el actual contexto de pandemia de COVID-19 en donde las consultas cayeron en forma marcada, como sucedió con la gran mayoría de las patologías.

“Disminuyeron las visitas de todas las pacientes que estaban en control en sus consultas, y esto no es el caso del Roffo nada más, ni tampoco es porque hayamos dejado de atender, sino porel miedo de las mujeres ante un posible contagio«, advierte Cáceres.

Fuente: tn.com.ar

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