MORALES ORGANIZA UN NUEVO ATENTADO CONTRA LA DEMOCRACIA EN JUJUY, Y ESTA VEZ NO PUEDE HABER CÓMPLICES DEL PERONISMO


Por la Lic. Carolina Moisés (Diputada Nacional, Frente de Todos)

Los jujeños y jujeñas estamos terminando un año muy difícil, que se llevó la vida de seres queridos, sufrimos el dolor de la pandemia, además de la pérdida de empleos, cierre de comercios y deterioro generalizado de la situación económica.

En este contexto, resulta muy antipático –cuando no desubicado–, hablarle a la gente de campañas políticas, armado de listas, adelantamiento de elecciones o reforma constitucional. Sin embargo, en el Gobierno Provincial están más preocupados por esos temas que por resolver alguno de los tantos problemas que afectan a Jujuy. Me han escuchado decir en muchas oportunidades que los funcionarios debemos estar más atentos que nunca a que nuestras funciones estén concentradas en generar las herramientas para recuperar la Argentina y trabajar en consecuencia, y que hablar de candidaturas o internas queda totalmente fuera de lugar.

Por las mismas razones que Gerardo Morales acordó junto a otros Gobernadores la necesidad de suspender la realización de las PASO en 2021, de modo tal de evitar su superposición con la mayor campaña de vacunación que el Estado argentino haya convocado en su historia, mal podría estar convocando a elecciones provinciales durante el primer semestre del año próximo. Además, los millonarios gastos que implican la organización y concreción de elecciones provinciales desdoblándolas de las nacionales, habla a las claras del interés de priorizar su proyecto partidario en detrimento de las necesidades de todos los jujeños.

Un Estado provincial deficitario y endeudado, con pavorosos índices de pobreza y desempleo, con el agravamiento de las necesidades básicas insatisfechas por la pandemia macrista y la pandemia de COVID 19, de ningún modo puede malgastar sus escasos recursos para satisfacer los caprichos de perpetuarse en el poder de una dirigencia que extravió la sensibilidad para sentir en carne propia las demandas populares.

La pretensión de avanzar en una reforma constitucional con el argumento de modernizar alguno de sus institutos o incorporar derechos ciudadanos, no debe enmascarar la verdadera intención de Gerardo Morales: habilitar la posibilidad de una nueva reelección para sí mismo, algo que nuestra Constitución prohíbe en más de dos mandatos.

A las apuradas y por la fuerza, algunos avanzan en el diseño de un cronograma electoral anticipado, que de concretarse, imposibilitaría la organización de las elecciones internas en el Partido Justicialista, un proceso indispensable para que seamos los peronistas quienes democráticamente elijamos los candidatos que mejor expresen el rechazo de los jujeños y jujeñas a Gerardo Morales y Mauricio Macri, y exhiban el respaldo al proyecto nacional y popular encarnado por Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner.

Por eso, las autoridades del Partido Justicialista y los diputados provinciales que dicen representar el ideario peronista en la Legislatura Provincial no pueden ni deben acompañar los deseos de hegemonía política de un Gobernador que como bien dice el comentario popular, cree ser un Emperador. Tampoco pueden, en complicidad con el radicalismo, seguir rompiendo los municipios peronistas, los Concejos Deliberantes y las Comisiones Municipales entregando en bandeja a nuestros dirigentes en vez de fortalecerlos y defenderlos.

Por eso también es hora de que las distintas expresiones del peronismo jujeño demos el ejemplo construyendo una propuesta seria, coherente con nuestros principios, que exprese un proyecto de poder para Jujuy, que trabajemos juntos para consolidar la confianza que nos dio la ciudadanía, y comprendan algunos que deben dejar de ser funcionales –o en algunos casos, directamente socios– de un proyecto que sólo garantizó beneficios para minorías acomodadas, arreglos económicos y negocios concentrados.

En Jujuy no hay unión, ni paz, ni trabajo. Lo que hay es una concentración abusiva del poder que ha desvirtuado el funcionamiento de las Instituciones. Los problemas están ocultos en la red de complicidades políticas, mayorías legislativas y bloqueo mediático bien abonado por la millonaria pauta publicitaria que reciben los grandes medios de comunicación provincial.

El manoseo a las instituciones que durante más de cinco años ha caracterizado al Gobernador, con la manipulación de un Poder Judicial diseñado según su conveniencia, la persecución de toda expresión opositora, la nula rendición de las cuentas públicas y los grandilocuentes emprendimientos económicos con los que favoreció a familiares, amigos y correligionarios, son el antecedente que nos obligan a oponernos a modificar la Carta Magna provincial en el punto de su reelección.

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