La pulseada entre la provincia y los intendentes por la vacuna amenaza el plan de vacunación


Buenos Aires es la más rezagada del país en aplicación de dosis y temen que marginar a los hospitales municipales colapse el operativo.

La vacunación en la provincia de Buenos Aires lleva un retraso preocupante en comparación al resto de las provincias. Desde el inicio del proceso de vacunación se habían aplicado a las 13.39 de este miércoles 12.184 dosis cuando el plan del gobierno de Axel Kicillof era aplicar 6.500 por día, un objetivo más que modesto si se tiene en cuenta la población de la provincia.

El diario reveló ayer un los datos del avance de vacunación provincia por provincia. Esa información daba cuenta que provincias como Córdoba, Tucumán, Misiones y Jujuy, entre otras, lideran la aplicación de la vacuna, mientras que Buenos Aires, Santa Fe y la Capital Federal aparecen rezagadas, con el agravante que esos tres distritos concentran la mayor cantidad de casos diarios.

Por caso, Córdoba ya aplicó el 100% de las 10.800 dosis que recibió del gobierno nacional y ahora hará una pausa hasta recibir la nueva tanda de Sputnik V.

Pero lo curioso es el atraso en la provincia de Buenos Aires que lleva unas 12.184 vacunas aplicadas, un número apenas superior al de Córdoba. El dato que sorprende si se tiene en cuenta que el gobierno bonaerense cuenta 250.000 profesionales de la salud, un número muy superior al resto de las provincias.

En la provincia de Buenos Aires la vacunación comenzó el 29 de diciembre y este miércoles apenas había aplicado poco más de 12 mil dosis. A este ritmo necesitaría 33 años para inmunizar a los 16 millones de habitantes de la provincia.

En la provincia, la vacunación arrancó el 29 de diciembre, es decir que aplicar 12.184 dosis llevó nueve días. Aunque las cuentas simples son odiosas, no es difícil inferir que a este ritmo, vacunar a los 16 millones de bonaerenses llevaría unos 33 años.

Fuentes del Ministerio de Salud de la provincia explicaron a LPO que para cumplir con el objetivo de aplicar 6.500 por día se trabajó durante semanas en un dispositivo para aplicar entre 35 y 45 vacunas diarias en los 160 puntos del territorio bonaerense donde se distribuyeron las dosis. Sin embargo, el ritmo de vacunación es muy inferior.

El incidente de Olavarría donde unas 400 dosis debieron ser desechadas luego de interrumpirse la cadena de frío, es acaso un síntoma de un problema más profundo.

La vacunación en ese punto del centro de la provincia arrancó el 30 de diciembre cuando se recibieron 450 dosis de la Sputnik V. Al momento del incidente -es decir cinco días después- solo se habían aplicado 50 dosis (apenas un poco más de las que debían aplicarse en un día).

En la provincia atribuyen estas demoras a los feriados de fin de año, sin embargo las fiestas impactaron por igual en todo el territorio nacional y el ritmo de vacunación por cantidad de habitantes es muy distinto cuando se compara por distritos.

La demora en el proceso de vacunación es acaso otro capítulo de la creciente tensión entre el gobierno bonaerense y los intendentes, tanto oficialistas como opositores.

Según pudo saber el diario, el Ministerio de Salud bonaerense define a quién se le aplica cada una de las vacunas. «Si este sistema hace agua con pocas dosis, imaginate cuando sea masivo», dijo un intendente que sigue de cerca el proceso de vacunación.

Hasta ahora los municipios han sido excluidos del proceso de vacunación, que está bajo el control de la provincia. Tras el incidente de Olavarría varios intendentes -por ahora de la oposición- salieron a reclamar que las dosis sean alojadas en los vacunatorios y hospitales municipales. Olavarría es un ejemplo que esgrimen: la decisión de eludir el vacunatorio municipal para concentrar las dosis en un hospital provincial especializado en oncología y sin experiencia en vacunaciones , no terminó bien.

Los intendentes que consultó sostienen que las estructuras municipales son las adecuadas para este tipo de operativos. Allí recae la atención primaria -con eje en la prevención- y se aplican vacunas durante todo el año. Los hospitales provinciales, por el contrario, son espacios donde se tratan enfermos con distintas patologías. Algunos especialistas sostienen incluso que los hospitales bonaerenses no hacen prevención y por ello no es correcto llevar allí personas sanas a vacunarse.

Los intendentes plantean que los hospitales provinciales no tienen experiencia en prevención y destacan que el promedio de aplicación es de 30 vacunas por día con 5 vacunadores, cuando en los vacunatorios municipales con un equipo similar alcanzar a aplicar 250 dosis.

Los intendentes plantean que las consecuencias de un proceso de vacunación monopolizado por la cartera de Salud podría generar que a este ritmo no se llegue a abril con la inmunidad necesaria. Eso podría devenir -dicen- en un un colapso en el sistema de salud entre abril y junio, cuando deban atender otras patologías.

Consideran que la vacunación debe ser agresiva y no progresiva. Las fuentes consultadas detectaron que en algunos de los centros de vacunación que montó la provincia el promedio son 30 vacunas por día con 5 vacunadores, cuando los centros municipales con la misma dotación llegan a aplicar 250 dosis por jornada. «No es mala voluntad, sino que no tienen ni la experiencia, ni la infraestructura adecuada», explican.

El plan que diseña la provincia incluso plantea vacunar en colegios, para los intendentes consultados esto sólo sumaría compleidades logísticas y volvería imposible retomar las clases. «Si tenemos las dosis, como prometió Alberto, la vacunación debe ser agresiva, no progresiva», agregó la fuente.

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