Locales bailables de la provincia podrían cerrar


Propietarios de discotecas aseguraron que nunca pudieron repuntar su economía pese a la reconversión.Además hicieron hincapié en los altos impuestos que pagan y la falta de apoyo por parte del Estado.

A un año de cumplirse el cierre de los locales bailables debido a la pandemia del coronavirus instalada en la provincia, algunos de los propietarios de los mismos denunciaron que atraviesan un difícil momento económico debido a las exigencias que deben cumplir para habilitar esos lugares de diversión nocturna.

Además, aseguraron que si bien intentaron reinventarse como restaurantes o resto bar, los impuestos que pagan actualmente, sumado a los trámites que deben realizar cada fin de semana para ser habilitados, afectan en gran manera la rentabilidad de los locales.

En la oportunidad, Roberto Salinas y Gustavo Sandoval, propietarios de discotecas bailables ubicadas en el acceso sur de la provincia, coincidieron en que gran parte de la poca rentabilidad que tiene hoy por hoy el negocio se debe a las exigencias de la Provincia y el Municipio que deben cumplir, a las cuales consideraron «trabas» que ponen las autoridades para que estos lugares puedan funcionar con normalidad. Además revelaron que sus locales sufrieron varios robos mientras estuvieron cerrados por la pandemia y la cuarentena por Covid-19.

«En mi caso no estoy de acuerdo con las medidas tomadas por las autoridades. Parece que el virus se contagia de noche y en los locales bailables únicamente. No dejan ni bailar a la gente alrededor de la mesa, pero vas a otros lugares y la gente se empuja una con otra, no hay ni se ve la más mínima seguridad. Estas cosas no se entienden», expresó Salinas.

A su vez, el empresario aseguró: «Quisimos intentar volver a nuestra esencia trayendo grupos musicales, pero si lo hacés te cobran una resolución administrativa para la cual piden cosas que me parece una tontera. No pasa así para otros rubros que también llevan grupos. Los que más pagamos impuestos, los más grandes, solo sufrimos esto».

Por su parte, Sandoval indicó que «lo que nos pasó es una cosa muy fea que no sé si se tomó con la debida seriedad. Somos muchos los empresarios que quedamos mal. Acumulamos un montón de deudas que, en un principio, iban a ayudarnos a solventar, pero no se dio así».

«Hay un atropello tremendo y estamos sin aire para respirar, ni hablar de ganas de trabajar. Económicamente estoy destrozado», agregó.

Por último, ambos coincidieron en que de seguir por esta situación, sin que se flexibilicen las medidas, se verán obligados a cerrar sus locales.

Buscan diálogo

Debido al mal momento económico que están atravesando los locales bailables de la provincia, los empresarios buscan poder hablar con las autoridades locales para acordar flexibilizaciones al protocolo.

Al respecto, Gustavo Sandoval y Roberto Salinas, propietarios de boliches jujeños, consideraron que hay un manejo totalmente desprolijo con respecto a los trámites de habilitación. “Todas las órdenes son distintas y todo el mundo ordena cosas, entonces se torna realmente conflictivo para nosotros”, dijo Sandoval.

“Siempre fuimos respetuosos de las órdenes que nos dieron desde el Gobierno y el COE. Queremos dialogar, aportar ideas, no queremos generar problemas ni entorpecer la gestión de las autoridades. Deben entender que fuimos los primeros en cerrar y los últimos en abrir y necesitamos trabajar, pero no como lo estamos haciendo ahora sino en un ambiente más prolijo, en donde se considere nuestra situación y se nos brinde el apoyo que nos prometieron”, cerró.

Fuente: eltribuno.comeltribuno.com

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